fbpx

Etiqueta: Moral

Las almas tibias

¡Cuán peligrosa es para el alma la tibieza!

San Alfonso María de Ligorio quiere enseñarnos sobre aquellas almas que se dejan llevar por sus inclinaciones y defectos dominantes, y no se enmienda, ni trabajan por salir de ellas.

De la ociosidad sagrada

La pereza es probablemente el menos comprendido de todos los pecados capitales, quizá por ser el más discreto en términos de gravedad; es la cenicienta de los pecados, el más disculpable –en apariencia–, y por eso le prestamos menos atención que a...

Los-laicos-en-el-mundo

Las tentaciones del laico en el mundo

Nada santifica tanto como la cruz de Cristo, y el cristiano laico que de verdad busca la santidad ¡cuánto ha de sufrir a causa de aquellos con quienes convive y trabaja, no apasionados éstos normalmente en ese mismo empeño de perfección!

La esclavitud del verano y la modestia

La esclavitud del verano y la modestia

Hoy andamos por la calle entre gente semidesnuda, y lo peor es que los cristianos, los que debemos ser sal de la tierra y luz del mundo; los que estamos en el mundo sin ser de él; los que hemos sido enviados «como ovejas en medio de lobos», nos...

Propósitos de Año Nuevo

Propongámonos en este inicio de año hacer un cambio, un verdadero cambio interno, individual, comenzando por nosotros mismos.

Las cosas santas

XVI. «No deis a los perros las cosas santas»

¡Con cuánta frivolidad toma el hombre en sus labios el santo nombre de Dios! ¡Aun el creyente! ¡Aun el que nunca blasfema! ¡Cuántas veces abusa del nombre de Dios aun el hombre que por nada del mundo proferiría una blasfemia!

Una virtud fundamental: La humildad

La virtud de la humildad deriva de la templanza. La humildad es la virtud que modera el deseo desordenado de la propia excelencia (Santo Tomás de Aquino; Summa theologiae II-II, 161, a. 1), causando un conocimiento verdadero de nosotros mismos...

XV. Respeta el nombre de nuestro Dios

«¡Oh, Jesús! ¡Cuánto te ha costado ser Jesús!» —exclama San Bernardo. ¡Con cuánta mayor razón se ha de respetar el santo nombre de Jesús!