Amar a la Iglesia es escuchar a Cristo

Evangelio según san Mateo 9, 18-26

DONAR Post de Facebook

Mientras les decía estas cosas, un magistrado se le acercó, se prosternó y le dijo: «Mi hija acaba de morir, pero ven a poner sobre ella tu mano y revivirá». Jesús se levantó y lo siguió; y también sus discípulos. Y he ahí que una mujer que padecía un flujo de sangre hacía doce años, se aproximó a Él por detrás y tocó la franja de su vestido. Porque ella se decía: «Con que toque solamente su vestido, quedaré sana». Mas Jesús, volviéndose, la miro y dijo: «Confianza, hija, tu fe te ha sanado». Y quedó sana desde aquella hora. Cuando Jesús llegó a la casa del magistrado, vio a los flautistas, y al gentío que hacía alboroto, y dijo: «¡Retiraos! La niña no ha muerto sino que duerme». Y se reían de Él. Después, echada fuera la turba, entró Él, tomó la mano de la niña, y ésta se levantó. Y la noticia del hecho se difundió por toda aquella región.

Sin tu ayuda no podremos seguir. Donar ahora.
Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡No dejes al padre hablando sólo!

Homilía diaria.
Podcast.
Artículos de formación.
Cursos y aulas en vivo.

En tu Whatsapp, todos los días.

× Available on SundayMondayTuesdayWednesdayThursdayFridaySaturday