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Sugerencias de algunas penitencias para el resto de la Cuaresma

La Cuaresma es un tiempo de penitencia para la conversión personal y una mayor identificación con Cristo crucificado. He aquí algunas ideas para que este importante tiempo se pueda vivir con mayores frutos espirituales.

Padre José Eduardo

«Hay muchas batallas dentro de nosotros: la carne contra el espíritu, el espíritu contra la carne. Si en la lucha prevalecen los deseos de la carne, el espíritu perderá vergonzosamente su propia dignidad y esto será una gran desgracia. De rey que debe ser, se convierte en esclavo. Si, en cambio, el espíritu se somete a su Señor, pone su alegría en lo que viene del cielo, desprecia los atractivos de las concupiscencias terrenas e impide que el pecado reine sobre su cuerpo mortal, la razón mantendrá el cetro que le corresponde» San León Magno.

1) Penitencias alimentarias:

– Cambiar la carne por pescado, huevos o queso.
– Comer menos arroz, frijoles, pan, pasta, para salir de la mesa con un poco de hambre.
– Eliminar todos los dulces, refrescos, chocolate y otras golosinas.
– En las comidas, añadir algo que resulte desagradable, como reducir la cantidad de sal o poner algún condimento que disminuya ligeramente el sabor de la comida.
– Come una verdura o verdura que no te gusta mucho.
– Disminuir o incluso eliminar las comidas intermedias (como la merienda).
– Beber café sin azúcar, o agua a una temperatura menos agradable.
– Reservar algún día de ayuno total o parcial.

2) Penitencias corporales:

(Sólo para ayudarnos a no perder el sentido del sacrificio a lo largo del día, salvo que estemos relajados, y conviene ser pequeños y discretos)
– Dormir sin almohada.
– Sentarse únicamente en sillas duras
– Reza una oración más larga de rodillas.
– No utilice ascensores ni escaleras mecánicas.
– Trabajar sin apoyarse en la silla.
– Cuidar la postura del cuerpo.
– Salga un poco antes del transporte público y camine parte del camino.
– Deje de usar el automóvil y use el transporte público.

3) Penitencias morales

(Son los más importantes)
– No para quejarnos de los contratiempos del día, sino para agradecer y alabar a Dios.
– Sonreír, incluso cuando haya mal ambiente.
– Moderar la frecuencia con las redes sociales, el teléfono y la computadora (reducir a algunas veces al día).
– Desactivar las notificaciones del teléfono.
– Hacer los servicios más incómodos en el hogar y en el trabajo, ayudando a los demás.
– Levantarse más temprano para orar.
– No escuches música en el coche.
– No ver la televisión, pero dedicar este tiempo a la lectura.
– No uses videojuegos si eres adicto.
– Haz algún trabajo voluntario.
– Orad más por los demás que por vosotros mismos.
– Reservar dinero para dar limosna, pero sobre todo atención a los mendigos.
– Habla bien de las personas a las que te gustaría criticar.
– Escuchar a personas incómodas sin interrumpirlas.
– Duerme a la hora prevista, aunque no te apetezca.

Lea también: Mortificaciones para los cristianos del siglo XXI

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