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En estos días, me ha llamado mucho la atención un pasaje del relato de la Resurrección de Cristo, de las visiones de Emmerick, en el cual narra que cuando Jesús resucitó, sostenía en su mano una bandera. Lo interesante es que sus visiones fueron publicadas en el siglo XIX y las representaciones tanto en pinturas como en esculturas de Cristo con la bandera en la mano, son antiquísimas.

En estos días, me ha llamado mucho la atención un pasaje del relato de la Resurrección de Cristo, de las visiones de Emmerick, en el cual narra que cuando Jesús resucitó, sostenía en su mano una bandera. Lo interesante es que sus visiones fueron publicadas en el siglo XIX y las representaciones tanto en pinturas como en esculturas de Cristo con la bandera en la mano, son antiquísimas.


En una de mis lecturas de La amarga Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según las visiones de la Beata Ana Catalina Emmerick, encontré un pasaje que me llamó mucho la atención:

«Vi el alma de Nuestro Señor entre dos ángeles ataviados de guerreros; era luminosa, resplandeciente como el sol del mediodía, la vi atravesar la piedra y unirse con el Sagrado Cuerpo. Vi moverse sus miembros, y el Cuerpo del Señor, unido con su alma y con su divinidad, salir de su mortaja brillante de luz. En ese mismo instante me pareció que una forma monstruosa, con cola de serpiente y una cola de dragón salía de la tierra debajo de la peña, y que se levantaba contra Jesús. Creo que también tenía una cabeza humana. Vi que en la mano del Resucitado ondeaba un estandarte. Jesús pisó la cabeza del dragón y pegó tres golpes en la cola con el palo de su bandera. Desapareció primero el cuerpo, después la cabeza del dragón y quedó solo la cabeza humana. Yo había visto muchas veces esta misma visión antes de la Resurrección y una serpiente igual a la que estaba emboscada en la concepción de Jesús. Me recordó también la serpiente del paraíso, pero esta todavía era más horrorosa. Creo que era una alegoría de la profecía: «El hijo de la mujer romperá la cabeza de la serpiente», y me pareció un símbolo de la victoria sobre la muerte, pues cuando Nuestro Señor aplastó la cabeza del dragón, ya no vi el sepulcro».

Estas visiones fueron publicadas en el siglo XIX y las representaciones de Cristo con una bandera en la mano datan de la Baja Edad Media, lo cual, nos da la certeza de que los medievales tenían un gran conocimiento simbólico, pues, sin ninguna visión -aparente- los artistas, con una profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras, plasmaron en sus pinturas y esculturas a Cristo resucitado con su bandera en la mano.

Ahora veamos el significado de la bandera en esas representaciones.

¿Qué significa la bandera?

La bandera, es desde hace miles de años un símbolo de la milicia. En la batalla está junto al rey, pues es señal de autoridad y poder, un emblema que no podía faltar en ningún ejército pues simboliza al pueblo por el que el ejército lucha. Al mismo tiempo la bandera es una referencia para las tropas durante la batalla. La bandera era sostenida por el rey o un personaje honrado con la distinción de se el abanderado, ambos se colocaban bien en alto, rodeados por los generales, así los capitanes y soldados localizan el centro del poder y el símbolo por quienes ellos luchan. La bandera flameante indica hacia dónde sopla el viento, así arqueros, lanceros y honderos se puede conocer la mejor forma de arrojar sus armas. Por otra parte mientras que el bajar la bandera simboliza derrota, el alzar y bambolear la bandera es señal de victoria.

En el lenguaje bíblico

En el lenguaje bíblico, está asociada al «Señor Dios de los Ejércitos», así leemos en el Antiguo Testamento: «Después edificó Moisés un altar, al que puso por nombre Yahveh Nissí diciendo: La bandera de Yahveh en la mano; Yahveh está en guerra con Amalec de generación en generación» (Ex 17, 15-16);  y en el Nuevo,a la figura del «Señor Jesús Resucitado», el cual es el epicentro de la fe cristiana, vencedor sobre la muerte, quien simbólicamente triunfante enarbola la bandera de la victoria y salvación de su pueblo.

 

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En la iconografía

Por tanto cobra sentido el símbolo de la bandera alzada en las manos de Jesús al salir del sepulcro triunfante, como el nuevo rey David, en señal  de victoria sobre la muerte y sobre las potestades del mal (representada a veces por los soldados romanos que vigilaban su tumba). La bandera significa que es Jesús quien trae la salvación y la vida eterna, quien las pone al alcance del hombre que tiene fe en el «Resucitado».

El color del paño remite a la luminosidad del blanco, símbolo de la luz, lo que establece una directa antítesis con el negro que sugiere la muerte, consecuencia del voluntario apartamiento del Hombre de los designios de su Creador. El blanco es también imagen de pureza; de alegría; de la perfección y del bien.

 

El estandarte blanco con la cruz roja es una imagen del mismo Cristo crucificado.

 

La cruz caracteriza el supremo sacrificio del Hijo de Dios en aquél instrumento de suplicio que era la cruz en tiempos de Roma. Paradojalmente, en manos de Cristo, la cruz implica el triunfo del Amor de Dios por su creatura quién envió a su Hijo para morir por el género humano.

El rojo de los trazos es una reminiscencia de la sangre corriendo por el cuerpo de Nuestro Señor; que se desliza desde ambas manos, traspasadas por los clavos que las fijan al madero, para coincidir con el flujo que cae en vertical desde su cabeza lacerada por la corona de espinos; para formar literalmente un riacho que se precipita por su cuerpo torturado y que se prolonga más allá de sus pies (también clavados) para chorrear por el madero hasta empapar la tierra, símbolo que alude a la redención por la Cruz de toda la Creación y de todo el género humano que la habita.

En consecuencia, el estandarte blanco con la cruz roja es una imagen del mismo Cristo crucificado; composición que interpretaban sin dificultad los contemporáneos de los artistas que usaron esta imagen en sus creaciones.

Por tanto cobra sentido el símbolo de la bandera alzada en las manos de Jesús al salir del sepulcro triunfante, como el nuevo rey David, en señal  de victoria sobre la muerte y sobre las potestades del mal (representada a veces por los soldados romanos que vigilaban su tumba). La bandera significa que es Jesús quien trae la salvación y la vida eterna, quien las pone al alcance del hombre que tiene fe en el «Resucitado».

 

Hna. Claudia Ortiz

Religiosa. Miembro permanente de la Comunidad Misionera de Jesús. Hizo estudios de Economía y actualmente cursa la licenciatura en Historia por la Universidad Nacional del Este. Tengo un gran interés por la apología histórica, con la que se desentraña la verdad de la Providencia Divina en los aconteceres humanos.

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2 comentarios

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  • Top. excelente articulo, justamente el sábado estuve leyendo el Capitulo escrito por la Beata Ana Catalina, que habla de la Resurrección de Jesús, y me preguntaba el significado de la bandera que llevaba el mismo. Muchas gracias por la información. Se habre mi imaginacion deslumbrando lo siguinte. «Vi que en la mano del Resucitado ondeaba un estandarte. Jesús pisó la cabeza del dragón y pegó tres golpes en la cola con el palo de su bandera. Desapareció primero el cuerpo, después la cabeza del dragón y quedó solo la cabeza humana.»

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