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«El aborto es el sacrificio ofrecido en el altar de Satanás» así lo señalaba el padre exorcista Amorth. Hoy somos testigos de un intento de legalizar esta práctica que demanda el castigo divino.

Para lograr su objetivo, los defensores del aborto alegan ciertos argumentos, intentando persuadir a quienes todavía no han tomado una postura o se mantienen escépticos. Veamos algunos de ellos.

1- Se debe legalizar el «aborto terapéutico» en los embarazos de alto riesgo.

Argumentos de los abortistas y cómo contra atacarlos

En este caso el término «terapéutico» es utilizado con el fin de confundir; «terapia» está relacionado con la curación y en este caso el aborto no cura nada. Actualmente, la ciencia médica garantiza que prácticamente no hay circunstancias en la cual se deba optar ente la vida de la madre o la del hijo. El temido caso de los embarazos «ectópicos» o que progresan fuera del útero materno están siendo manejados médicamente cada vez con mayor facilidad, por otro lado, el código de ética médica señala que en el caso de complicaciones en el embarazo deben hacerse los esfuerzos proporcionados para salvar a madre e hijo y nunca tener como salida la muerte premeditada de uno de ellos.

2. En casos de violación, debe permitirse el aborto.

Es obvio que el espantoso crimen de la violación es utilizado para sensibilizar al público en favor del aborto, al presentar al fruto inocente de una posible concepción brutal como un agresor. Es claro que la mujer ha sufrido una primera espantosa agresión, la de la violación. Presentar el aborto como una «solución» es decir que un veneno hay que combatirlo aplicando otro.

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El aborto no va a quitar ningún dolor físico o psicológico producido en una violación. Al contrario, le va a agregar las complicaciones físicas y psíquicas que ya el aborto tiene de por sí. Por otro lado, el fruto de este acto violento es un niño inocente, que no carga para nada con la brutal decisión de su padre genético. Asimismo, los legisladores más expertos señalan que legalizar el aborto «sentimental» es abrirle la puerta a serias complicaciones jurídicas: prácticamente cualquier unión, incluso consensual, podría ser presentada como contraria a la voluntad de la mujer y, por tanto, una violación. Finalmente, el argumento más importante, es que el aborto por violación no es siquiera aceptado por sus verdaderas víctimas, las mujeres violadas; quienes generalmente son presionadas por terceros para tomar esa decisión.

3- Es necesario eliminar a un niño con deficiencias porque él sufrirá mucho y le ocasionará sufrimientos y gastos a los padres.

Este principio, conocido como «aborto eugenésico» se basa en el falso postulado de que «los lindos y sanos» son quienes deben establecer el criterio de valor de cuándo una vida vale o no. Con ese criterio, tendríamos motivo suficiente para matar a los minusválidos ya nacidos. Además, son numerosos los testimonios de los padres de niños disminuidos física o mentalmente que manifiestan el amor y la alegría que esos hijos les han prodigado.

4- El aborto debe ser legal porque todo niño debe ser deseado.

Este es un argumento absurdo. El «deseo» o «no deseo» no afecta en nada la dignidad y el valor intrínseco de una persona. El niño no es una «cosa» sobre cuyo valor puede decidir otro de acuerdo a su estado de ánimo. Por otro lado, el que una mujer no esté contenta con su embarazo durante los primeros meses no indica que esta misma mujer no vaya a amar a su bebé una vez nacido.

Se ha podido comprobar que en los países donde el aborto está legalizado, se incrementa la violencia de los padres sobre los niños, especialmente la de la madre sobre sus hijos aun cuando sean planificados y esperados. La respuesta a esto es que cuando la mujer violenta su naturaleza y aborta, aumenta su potencialidad de violencia y contagia ésta a la sociedad, la cual se va haciendo insensible al amor, al dolor y a la ternura.

5- El aborto debe ser legal porque la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo.

Pero no cuando el sentido común y la ciencia moderna reconocen que en un embarazo hay dos vidas y dos cuerpos. Mujer, según definición de diccionario, es un «ser humano femenino». Dado que el sexo se determina cromosómicamente en la concepción, y más o menos la mitad de los que son abortados son «seres humanos femeninos»; ¿pudo decidir esa pequeña mujer en el vientre de su madre si quería vivir o no?


6- Con la legalización del aborto se terminarían los abortos clandestinos.

Las estadísticas en los países «desarrollados» demuestran que esto no es así. Por el contrario, la legalización del aborto lo convierte en un método que parece moralmente aceptable y por tanto, como una opción posible que no es igualmente considerada allí donde no es legal.

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Pero dado que la gran mayoría de abortos no son por un motivo «sentimental», «terapéutico» o «eugenésico», sino por un embarazo considerado «vergonzoso», no es extraño que la mujer -especialmente si es adolescente o joven- busque igualmente métodos abortivos clandestinos por la sencilla razón de que una ley, aunque quite la pena legal, no quita la vergüenza y el deseo de ocultamiento. Por otro lado, esta mentira se basa en el axioma según el cual los abortos legales son más «seguros» que los clandestinos; lo cual no es verdad, como lo explica la Dra. Chinda, no existe el aborto seguro, legal o no, mata igual.  

7- El aborto debe ser legal porque la mujer tiene derecho sobre su propio cuerpo.

¿Tiene una persona derecho a decidir sobre su propio cuerpo? Sí, pero hasta cierto punto. ¿Puede alguien eliminar a un vecino ruidoso sólo porque molesta a sus oídos? Obviamente no. Es igual en el caso del aborto. La mujer estaría decidiendo no sobre su propio cuerpo, sino sobre el de un ser que no es ella, aunque esté temporalmente dentro de ella.

8- El aborto es una operación tan sencilla como extraerse una muela o las amígdalas. Casi no tiene efectos colaterales.

No es una operación sencilla. Después de un aborto legal, aumenta la esterilidad, los abortos espontáneos, y los problemas emocionales conocidos como síndrome post aborto. Además, hay complicaciones si los embarazos son consecutivos y aumenta las probabilidades de embarazos extra-uterinos y los partos prematuros. También pueden darse perforación del útero, coágulos sanguíneos en los pulmones, infección, y hepatitis producida por las transfusiones, que podría ser fatal.

Según las últimas investigaciones médicas, la interrupción violenta del embarazo es más peligrosa que un parto, afecta las células de mamas haciéndolas más propensas al cáncer.

Todos los argumentos abortistas son rebatibles, sin embargo, no solo son silenciados y ocultados, sino que realmente no hay una voluntad sincera de ayudar a la mujer. Al contrario, se la quiere inducir a que mate a su propio hijo, sea en las circunstancias en la que fuere concebido.  Y la mujer que comete un aborto, no queda igual: el trauma y el remordimiento la persiguen toda la vida, pues en el fondo ella sabe que su vientre, el que debió ser una cuna, se convirtió en un sepulcro.  

Hna. Claudia Ortiz

Religiosa. Miembro permanente de la Comunidad Misionera de Jesús. Hizo estudios de Economía y es licenciada en Historia. Tengo un gran interés por la apología histórica, con la que se desentraña la verdad de la Providencia Divina en los aconteceres humanos.

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1 comentario

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  • Me parece genial el artículo hermana.
    No me gustaría que se pase de largo el argumento del embarazo “ectópico”. Es cierto que existen avances en ese campo, pero son muy raros en los países subdesarrollados y, por lo mismo, altamente costosos en los países de primer mundo. Dentro de ese panorama social subdesarrollado, y en un caso de embarazo ectópico ¿cómo es posible evitar la muerte del niño si la madre está en peligro? Esta pregunta adquiere relevancia cuando se trata de una hemorragia urgente “sin previo aviso”. No hay margen de decisión posible. Si un doctor se encuentra frente un caso urgente y la familia no tiene posibilidades económicas, ¿se puede hablar de aborto legal?, ¿existe culpabilidad?, ¿vale más el dinero que la vida?
    Agradecería que me responda estas dudas.
    Muchas gracias.

Hna. Claudia Ortiz

Religiosa. Miembro permanente de la Comunidad Misionera de Jesús. Hizo estudios de Economía y es licenciada en Historia. Tengo un gran interés por la apología histórica, con la que se desentraña la verdad de la Providencia Divina en los aconteceres humanos.

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