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Buscamos en este espacio encontrar, en las producciones cinematográficas de nuestro tiempo, virtudes en los protagonistas de las historias de la pantalla gigante. Esas virtudes no son fáciles de encontrar pues algunos héroes no siempre mueven a sus adeptos hacia el bien, sino hacia sus propios defectos tenidos en nuestra sociedad a veces incluso como buenos. Este no es el caso de Superman, en quien encontramos incontables virtudes, pero esta vez no hablaremos sobre sus virtudes sino cómo es una imagen, aunque imperfecta de Jesucristo.


 

Superman, el Mesías

El hecho de que podamos mirar al Super-hombre como Jesús no es casualidad. Los creadores del comic primigenio, Jerry Siegel y Joe Shuster, quienes dieron a luz a este personaje en 1933 son de origen judío, y Superman, no es otra cosa que el Mesías que los judíos innecesariamente siguen esperando. Pero antes de adentrarnos en las comparaciones veamos un poco de la historia de este personaje, que; dicho sea de paso es, el primer personaje con superpoderes que apareció, al cual siguieron innumerables héroes con poderes de diversa índole, pero podemos decir que todos se inspiraron en nuestro héroe en mención. 

 

¿Quién es Superman?

La historia de Superman es muy interesante. Nace en un planeta llamado Krypton situado a unos 50 años luz de la tierra. En este planeta, habitado por seres muy parecidos a los humanos, en la versión del film de DC Comic de 2013, ya no había nacimientos naturales, sino que todos eran concebidos a través de algo como inseminación artificial; los padres de Superman, para salvarlo, lo envían a la tierra en una nave con la información genética de todo ese planeta, ya que su padre veía que el fin de ese planeta se aproximaba. En Krypton, el General Zod toma el control del planeta a la fuerza, pero es encerrado en una especie de cámara fantasma antes de que el planeta sea destruido junto con los padres de Superman que en Kripton se llamaba Kal-El.

En la tierra Kal-El es encontrado y adoptado por el matrimonio Kent que lo bautizará como Clark Kent. Los Kent lo criaron y le dieron la base moral que sostiene al personaje, su sentido de la responsabilidad y los marcados valores que hacen que Superman sea Superman. Sus problemas se inician cuando halla una nave en el que encuentra un mensaje en holograma de su padre contándole su origen e historia y dándole el traje que en adelante usará y que se ha vuelto tan famoso, el traje azul con la típica letra «S» en el pecho, con la emblemática capa roja. En ese momento aparece el General Zod, quien en un mensaje dirigido a la humanidad pide a cambio de la no destrucción de la tierra, que le sea entregado a Superman. Este accede al pedido, después de preguntarse si verdaderamente valdría la pena sacrificarse por los hombres. Zod, no apresa y busca convertir la tierra en el nuevo hogar para los kriptoniano, pero es finalmente vencido por Superman como era de esperarse. Quien desde entonces se oculta bajo las apariencias de un simple reportero. 

 

«Un día, vas a tener que tomar una decisión. Tienes que decidir el tipo de hombre que quieres llegar a ser, Clark. Quienquiera que sea este hombre, bueno o malo, va a cambiar el mundo».

 

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La voz de Dios

La primera referencia que encontramos de Superman, como imagen de Jesucristo es su nombre en kriptoniado, su nombre verdadero, Kal-El. Una palabra compuesta de dos vocablos hebreos: «Kal» que significa voz y «El», que se utiliza para referirse a Dios, de ahí palabras como Israel que significa «El que lucha contra Dios», o Mikael, traducido como «Quién como Dios». Es decir, Kal-El significa nada más y nada menos que «Voz de Dios», y si queremos cortar un poco más fino, podríamos decir que es la Palabra de Dios, gran alusión al Verbo eterno encarnado. 

 

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El cuidado de su padre adoptivo

Otro gran elemento de la historia de Clark que alude a nuestro Señor es el hecho de ser criado por un hombre que no es su verdadero Padre. Jonathan Kent, quien lo cría como a su verdadero hijo, educándolo con gran atención y guiándolo para que pueda esconder sus poderes que a muy temprana edad afloraron. Clark recibe de su padre Jonathan todo el andamiaje moral que hará que Superman sea Superman, un hombre de bien que busca el bien. De su padre terrenal recibe los consejos más importantes de su vida. Recopilamos algunas de sus frases. 

 «Un día, vas a tener que tomar una decisión. Tienes que decidir el tipo de hombre que quieres llegar a ser, Clark. Quienquiera que sea este hombre, bueno o malo, va a cambiar el mundo».

 «Las personas temen de todo aquello que no entienden».

 «Todos esos cambios que estás experimentando algún día los verás como una bendición, y cuando llegue ese día tendrás que tomar una decisión: mostrarte a la raza humana con orgullo o no».

 

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La misión dada por su padre verdadero

Cuando Clark Kent encuentra la otra nave y el mensaje holográfico que le dejara su padre, entiende que ha venido a este planeta con una misión, debe decidir si sacrificarse o no por lo hombres y esto genera en Clark un gran conflicto, pues no sabe si los hombres valorarían ese sacrificio suyo. En todo caso fue enviado por sus padrews para salvar el mundo del cual venía o en el que había vivido.

 

El sacrificio por los hombres

Clark toma partido a favor de los humanos y lucha con todas sus fuerzas para salvar a los humanos de los de su misma raza, que amenazaban con destruir a la humanidad para hacer de la tierra su nueva morada. Superman tiene que matar a su propio conterráneo por la humanidad, cuando moralmente no tenía ninguna obligación de hacerlo. 

Otro dato importante es la edad de Clark cuando salva al mundo, pues en ese momento tenía nada más y nada menos que 33 años, los mismos que nuestro Señor en el momento de su muerte en la Cruz para redimirnos. Superman es una vez más la muestra de que nuestra humanidad necesita de un super-hombre, de un ser que lo sobrepase y en quien poner su esperanza, de hecho la «S» que Superman tiene en su pecho significa esperanza en su lengua natal. Nosotros los creyentes tenemos nuestras esperanzas puestas en aquel que no es solo en un super-hombre sino un hombre-Dios que se sacrificó para nuestra salvación.

 

Hno. Cristian Alfonso

Religioso. Miembro Permanente de la Comunidad Misionera de Jesús. La música y la literatura mueven el mundo, para bien o para mal. Por eso procuro ahondar en estas dos artes, para mover al mundo hacia las altas alturas de la belleza.

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