fbpx
Nuestro Señor Jesucristo nos dio un claro de ejemplo de que nunca debemos de cansarnos de pedir a Dios aquello que necesitamos pues él, siendo hijo de Dios, rogaba frecuentemente al Padre.

La oración es el medio por el cual llega a Dios nuestros ruegos y clamores, es donde, como niños pequeños pedimos aquello que más necesitamos a nuestro Padre.

El mismo Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse (Lc 18,1).
Pidamos, entonces, siempre con confianza porque la oración ensancha nuestro corazón y nos predispone a pedir. No dudemos en pedir a Dios con insistencia.

Padre Miguel Martínez

Padre Miguel Martínez

Sacerdote. De la Comunidad Misionera de Jesús en la Diócesis de Ciudad del Este. Mi apostolado principal ha sido principalmente la formación de la juventud y de los laicos en general. Mis áreas de interés en el estudio son la Filosofía, la Liturgia y las Sagradas Escrituras.

Ver todas las entradas

Comentar

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Padre Miguel Martínez

Sacerdote. De la Comunidad Misionera de Jesús en la Diócesis de Ciudad del Este. Mi apostolado principal ha sido principalmente la formación de la juventud y de los laicos en general. Mis áreas de interés en el estudio son la Filosofía, la Liturgia y las Sagradas Escrituras.