Crisis y escándalos en la Iglesia, consecuencia de nuestros pecados

Esta crisis que experimentamos hoy es, al final, una crisis de santidad. La falta de santidad, en primer lugar, en el clero, pero también la falta de santidad en los laicos. A través de nuestra propia infidelidad, hemos provocado la ira de Dios. Y ahí es donde estamos hoy.