Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos
HOMILÍA
Guardar en Mis Favoritos

Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos

P. Jorge Miguel Martínez
02 de noviembre de 2020
0:00 0:00

Evangelio del día

San Juan 11,17-27

11,17Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro días.
11,18Betania distaba de Jerusalén sólo unos tres kilómetros.
11,19Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano.
11,20Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa.
11,21Marta dijo a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
11,22Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas».
11,23Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará».
11,24Marta le respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día».
11,25Jesús le dijo: «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
11,26y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?».
11,27Ella le respondió: «Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo».

Evangelio según San Juan 11, 17-27

Al llegar, oyó Jesús que llevaba ya cuatro días en el sepulcro su amigo Lazaro. Betania se encuentra cerca de Jerusalén, a unos quince estadios . Muchos judíos habían ido a casa de Marta y María para consolarlas por causa de su hermano.

Cuando Marta supo que Jesús llegaba, fue a su encuentro, en tanto que María se quedó en casa. Marta dijo, pues, a Jesús: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero sé que lo que pidieres a Dios, te lo concederá” . Díjole Jesús: “Tu hermano resucitará”.

Marta repuso: “Sé que resucitará en la resurrección en el último día” . Replicóle Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida; quien cree en Mí, aunque muera, revivirá . Y todo viviente y creyente en Mí, no morirá jamás. ¿Lo crees tú?” Ella le respondió: “Sí, Señor. Yo creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de, Dios, el que viene a este mundo” .

***

Conmemoración de Todos los fieles difuntos

Martirologio Romano: La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud en celebrar con las debidas alabanzas la alegría de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de todos cuantos nos precedieron en el signo en fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna.

Hoy son los cristianos que nos han precedido con el signo de la fe los que motivan nuestros rezos. Cuando una persona muere, quizá haya quedado un rastro de pecado ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.

Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

¿Cómo ayudar a las benditas almas del purgatorio?

  • Con la oración
  • Haciendo Misa en su memoria
  • Con indulgencias

Oraciones

Pedimos a nuestro Señor que le conceda el perdón por todas sus faltas a nuestros seres queridos o a un grupo de almas que no conocimos en vida, acorde a Su voluntad, para que pronto puedan contemplar la gloria en Su Santo Reino.

Las oraciones tienen una eficacia extraordinaria. Entre las más recomendadas encontramos el Salmo 50, el Oficio de los Difuntos, el Vía Crucisy el Santo Rosario.

Tomado de Santopedia.com

También te puede interesar: Nuestra oración por aquellos que se han ido.

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…