Meditaciones para el mes del Sagrado Corazón de Jesús
El celo es la perfección del amor: Si el amor es fuego, el celo es su llama; si el amor es oro, el celo es el mismo oro pero pasado por el crisol. El celo una verdadera pasión que devora el corazón con celestiales llamas.
Dios confío el cuidado de su gloria a su hijo único, y en el Corazón adorable de ese hijo, objeto de todos sus complacencias eternas, derramó un amor infinito cuya manifestación gloriosa es el celo.
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