Somos Templo de Dios
Evangelio del día
San Juan 14,21-26
Evangelio del día
San Juan 14,21-26
La ventaja más importante de la costumbre de poner a los hijos los nombres de Santos es que, desde el principio de su vida, se le da al niño un intercesor especial en el cielo, al que sabe que puede acudir familiarmente, porque es su santo. El niño rogará a su santo y su santo pedirá por él, poniendo en práctica de esta forma tan sencilla la comunión de los santos para transformar la vida del niño con la omnipotencia de la oración.
Célebre por sus dones místicos, la belga santa Lutgarda fue precursora de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y una de sus primeras propagadoras.
La Santa Misa, como la Cruz, es un acto de culto. Si bien, como creaturas, siempre somos mendigos, y vamos, como tales, a pedir, Dios se goza en recibir nuestro pequeño homenaje. Hemos de preparar nuestra mente y nuestro corazón para la asistir a la Santa Misa Dominical.
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