Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
San Carlos Lwanga y compañeros, Mártires
HOMILÍA San Carlos Lwanga y compañeros
Guardar en Mis Favoritos

San Carlos Lwanga y compañeros, Mártires

P. Jorge Miguel Martínez
03 de junio de 2023
0:00 0:00

Evangelio del día

San Mateo 5,1-12

5,1Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.
5,2Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
5,3«Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
5,4Felices los afligidos, porque serán consolados.
5,5Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
5,6Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
5,7Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
5,8Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
5,9Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
5,10Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
5,11Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
5,12Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.

Evangelio según San Mateo 5, 1-12

Al ver estas multitudes, subió a la montaña, y habiéndose sentado, se le acercaron sus discípulos. Entonces, abrió su boca, y se puso a enseñarles así: “Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque a ellos pertenece el reino de los cielos. Bienaventurados los afligidos, porque serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán hartados.

Bienaventurados los que tienen misericordia, porque para ellos habrá misericordia. Bienaventurados los de corazón puro, porque verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque a ellos pertenece el reino de los cielos.

Dichosos seréis cuando os insultaren, cuando os persiguieren, cuando dijeren mintiendo todo mal contra vosotros, por causa mía. Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.

***

San Carlos Lwanga y compañeros, mártires

Carlos Lwanga, uno de los 22 mártires de Uganda, es el patrón de la juventud y la acción católica en la mayor parte de África tropical. Protegió a sus compañeros pajes, de 13 a 30 años, de las demandas homosexuales del gobernante de Bagandan, Mwanga, y los animó e instruyó en la fe católica durante su encarcelamiento por rechazar las demandas del gobernante.

Carlos se enteró por primera vez de las enseñanzas de Cristo a través de dos vasallos de la corte del jefe Mawulugungu. Mientras era catecúmeno, ingresó a la casa real como asistente de Joseph Mukaso, jefe de los pajes de la corte.

En la noche del martirio de Mukaso por animar a los jóvenes africanos a resistir a Mwanga, Carlos pidió y recibió el Bautismo. Encarcelado con sus amigos, el coraje y la fe en Dios de Charles los inspiraron a permanecer castos y fieles.

Por su propia falta de voluntad para someterse a los actos inmorales y sus esfuerzos por salvaguardar la fe de sus amigos, Carlos fue quemado vivo en Namugongo el 3 de junio de 1886 por orden de Mwanga.

Cuando el Papa Pablo VI canonizó a estos 22 mártires el 18 de octubre de 1964, también hizo referencia a los pajes anglicanos martirizados por la misma razón.

Tomado de VitaeSanctorum.com

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…