No temamos perder la vida del cuerpo
Evangelio del día
San Mateo 10,26-33
Evangelio del día
San Mateo 10,26-33
La costumbre católica de consagrar a los hijos luego el rito del Sacramento del Bautismo a la Madre de Dios, tiene como objetivo pedir la intercesión de la Santísima Virgen María sobre el nuevo miembro de la Iglesia, para que abogue por él, le asista y le proteja en todos los ámbitos de su vida.
La redacción del cuarto Mandamiento revela una profunda sabiduría cristiana. No dice: «Ama a tu padre y a tu madre», sino «honra». Has de ser, por tanto, un padre digno, que merezcas ser honrado por tu hijo, y que pueda éste ponerte por modelo. En cualquier momento, en cualquier circunstancia que te mire, ha de sentir por ti gran admiración.
El valor de los escritos de Newman permanece relevante, particularmente sus "Sermones parroquiales". En «El valor de los sentimientos en la vida cristiana» (1831), advierte sobre el emotivismo, instando a fundamentar la vida espiritual en principios sólidos.
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