La misión de Jesús
HOMILÍA Jueves del tiempo de Navidad
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La misión de Jesús

P. Jorge Miguel Martínez
Actualizado el 07 de enero de 2026
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Evangelio del día

San Lucas 4,14-22

4,14Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu y su fama se extendió en toda la región.
4,15Enseñaba en sus sinagogas y todos lo alababan.
4,16Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura.
4,17Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
4,18El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos, y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos
4,19y proclamar un año de gracia del Señor.
4,20Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
4,21Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír».
4,22Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».

Jueves después de Epifanía
Evangelio según San Lucas 4, 14-22

Y Jesús volvió con el poder del Espíritu a Galilea, y su fama se difundió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas de ellos y era alabado por todos. Vino también a Nazaret, donde se había criado, y entró, como tenía costumbre el día de sábado, en la sinagoga, y se levantó a hacer la lectura.

Le entregaron el libro del profeta Isaías, y al desarrollar el libro halló el lugar en donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque Él me ungió; Él me envió a dar la Buena Nueva a los pobres, a anunciar a los cautivos la liberación, y a los ciegos vista, a poner en libertarla los oprimidos, a publicar el año de gracia del Señor».

Enrolló el libro, lo devolvió al ministro, y se sentó; y cuantos había en la sinagoga, tenían los ojos fijos en Él. 

Entonces empezó a decirles: «Hoy esta Escritura se ha cumplido delante de vosotros». Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras llenos de gracia, que salían de sus labios, y decían: «¿No es Éste el hijo de José?».

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