Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Fiesta de San José Obrero
HOMILÍA San José Obrero
Guardar en Mis Favoritos

Fiesta de San José Obrero

P. Jorge Miguel Martínez
01 de mayo de 2023
0:00 0:00

Evangelio del día

San Mateo 13,54-58

13,54Y, al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en su sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. «¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros?
13,55¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas?
13,56¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?».
13,57Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Entonces les dijo: «Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia».
13,58Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.

San José, Obrero

Martirologio Romano: San José Obrero, el carpintero de Nazaret, que con su laboriosidad proveyó la subsistencia de María y de Jesús e inició al Hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en el día de hoy, en que se celebra la fiesta del trabajo en muchas partes del mundo, todos los obreros cristianos honran a san José como modelo y patrono suyo.

La fiesta de San José Obrero

La fiesta de San José Obrero fue establecida oficialmente por Pío XII el Primero de mayo de 1955 para ayudar a los trabajadores a no perder el sentido cristiano del trabajo. Precedentemente, (el 8 de diciembre de 1870), Pío IX ya había reconocido de alguna manera la importancia de San José como trabajador cuando lo proclamó Patrono de la Iglesia universal (Hace más de150 años).

Pío XII quiso también que el Custodio de la Sagrada Familia "sea, para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para la tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo".

El principio del trabajo como medio de salvación eterna fue también retomado por Juan Pablo II en su Encíclica Laborem Exercens, en la que lo llamó "el Evangelio del trabajo".

Oración a San José Obrero

Oh glorioso Patriarca San José, humilde y justo obrero de Nazaret, que has hado a todos los cristianos, pero especialmente a nosotros, el ejemplo de una vida perfecta vivida en el trabajo constante y en la admirable unión con María y Jesús, asístenos en nuestro trabajo diario, a fin de que también nosotros, obreros católicos, podamos encontrar en él el medio eficaz de glorificar al Señor, de santificarnos y de ser útiles a la sociedad en la que vivimos, ideales supremos de todas nuestras acciones.

Alcánzanos de Nuestro Señor, ¡oh amadísimo protector nuestro!, humildad y sencillez de corazón, amor al trabajo y compasión y benevolencia hacia nuestros compañeros de labor, conformidad a la divina voluntad en las penas inevitables de esta vida y alegría para soportarlas, conciencia de nuestra misión social particular y sentido de nuestra responsabilidad, espíritu de disciplina y de oración, docilidad y respeto hacia nuestros superiores, fraternidad hacia los iguales y caridad e indulgencia con nuestros subordinados. Acompáñanos en los momentos prósperos, cuando todo nos invita a gustar honestamente de los frutos de nuestras fatigas; pero sostennos en las horas tristes, cuando parezca que el cielo se cierra sobre nosotros e incluso los instrumentos de trabajo parecen rebelarse en nuestras manos.

Haz que, a imitación tuya, siempre tengamos la mirada fija en nuestra Madre María, tu dulcísima esposa, que, en un rincón de tu modesto taller, hilaba silenciosamente, mostrando en sus labios la más suave y gentil de las sonrisas; haz también que no alejemos la mirada de Jesús, que se afanaba contigo en tu taller de capintería, a fin de que podamos llevar sobre la tierra una vida pacífica y santa, preludio de aquella otra vida eternamente feliz que nos espera en el cielo, por los siglos de los siglos. Así sea.

Oración escrita por el Papa Pío XII en 1958.

.

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…