Meditaciones para el mes de San José
Meses más tarde, José, acompañado de María, se dirige a Belén para empadronarse, según el edicto de César Augusto (Lc 2, 1). Llegaron a esta ciudad muy cansados, después de tres o cuatro jornadas de camino; de modo especial la Virgen, por el estado en que se encontraba. No hubo lugar para ellos en la posada, ni en las casas en las que San José pidió alojamiento para el Hijo de Dios que iba en el seno purísimo de María.
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