Meditaciones Cuaresmales de Santo Tomás de Aquino
Sábado de la semana III de Cuaresma
«Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo» (Rom 5, 10). Fue un bien tan grande el haber padecido Cristo voluntariamente por nosotros, que a causa de este bien encontrado en la naturaleza humana, ha sido aplacado Dios respecto de toda ofensa del género humano, con relación a los que se unen a Cristo paciente por la fe y la caridad.
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