Meditaciones Cuaresmales de Santo Tomás de Aquino
Jueves de la semana II de Cuaresma
Se llama propiamente sacrificio una cosa hecha en honor de Dios con el fin de aplacarlo, y de ahí viene lo que dice San Agustín: «El verdadero sacrificio es toda obra que se hace para unirnos a Dios en santa hermandad, referida a aquel fin del bien con el que podemos ser verdaderamente bienaventurados».
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.