Meditaciones Cuaresmales de Santo Tomás de Aquino
Martes de la semana III de Cuaresma
«Habéis sido rescatados… por la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero inmaculado» (1 Ped 18-19). Por el pecado del primer padre todo el género humano se había separado de Dios, como dice San Pablo a los de Éfeso (2, 12), pero no del poder de Dios, sino de la visión del rostro de Dios, a la que son admitidos los hijos y domésticos.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.