Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Lectio Divina

Lectio Divina

Volver a la lista

Episodio 31

Guardar en Mis Favoritos

Sobre el temor desordenado y el santo Temor de Dios

23/06/2023

0:00 0:00

Lectio Divina del Evangelio según San Mateo 10, 26-33

LECTURA

No los temáis. Nada hay oculto que no deba ser descubierto, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que os digo en las tinieblas, repetidlo en pleno día; lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 

Y no temáis a los que matan el cuerpo, y que no pueden matar el alma; mas temed a aquel que puede perder alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos gorriones por un as? Ahora bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin disposición de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, todos los cabellos de vuestra cabeza están contados.

No temáis, pues vosotros valéis más que muchos gorriones.

«A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre celestial;  mas a quien me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de mi Padre celestial».

Meditación

El Señor nos pone de manifiesto que «perder el alma» es a lo único que debemos temer en este mundo. No así, a aquello que pueda matar el cuerpo, porque llegará el día en que el cuerpo morirá y solo quedará el alma.

El cuerpo está para el alma, como el alma está para Dios. No se puede elegir el mal para preservar la vida del cuerpo.

En cumplimiento de nuestros deberes, en cumplimiento de la voluntad de Dios y el Evangelio, nunca hemos de temer a la muerte. Ya que el Señor nos dice: «No temáis, pues vosotros valéis más que muchos gorriones»

Si confesamos a Dios delante de los hombres, si tenemos un santo temor de Dios de todas estás verdades, Cristo nos confesará delante de su Padre Celestial.

Oración

Oremos a Dios para que nos conceda el santo temor de Dios para que no temamos perder el honor y la muerte, sino más bien temamos ofender a Dios y alejarnos de él.
Señor te doy gracias por tu Palabra y la verdad que nos has regalado en esta Lectio Divina y te pidio que me ayudes a vencer todo miedo, te pido que me ayudes a temer ofenderte, a que me ayude a no temer nada en este mundo, sino solo estar lejos de ti, por eso Señor no me abandones y fortalece en mi corazón la certeza de que tú te ocupas de mi.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Contemplación

Vamos a imaginar una sala de juicios donde en el centro estarán todas las cosas que amamos y Dios. Luego separaremos a la izquierda a todo lo que no es ni Dios, ni uno mismo; uno por uno hasta que solo quede Dios. Tendremos cosas más fáciles y cosas más difíciles de separar. Cuando sean dolorosas y difícil pediremos ayuda a Dios y cuando sean fáciles, daremos gracias por ello, y así hasta que quede solamente Dios, el único y verdadero tesoro al que debemos querer tener en nuestra vida.

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…