Flores del mes de María
El jazmín sirve en nuestros jardines para vestir arcos, gaviones y casillas de campaña. Es en el verano una garantía para los ardores del sol. No sabe tenerse en pie y necesita quien le tienda su mano y le dirija, y si no, cae en tierra y se enreda entre las demás flores. Su flor pequeñita es de una fragancia muy fuerte y envía muy lejos sus perfumes.
Por esta virtud damos a nuestros padres el amor, el honor y el respeto que les es debido. Demos a nuestros padres gratitud, socorros y auxilios, amor y honor: es un tributo que se les debe por justicia. Un hijo fiel es para sus padres un hermoso y fresco jazmín, que les hace sombra en su vejez con la espesura de sus brazos y hojas; viste en el verano su tienda de campo, y mientras reposan allí de las penalidades y trabajos de su larga carrera, les conforta la exquisita fragancia que exhala de entre sus ramilletes de flores.
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