¿Sabes pedir a Dios?
Evangelio del día
San Marcos 8,1-4
Evangelio del día
San Marcos 8,1-4
No es difícil escuchar en ambientes católicos o incluso en los mismos púlpitos, reflexiones sobre la curación del leproso narrada por San Marcos, en la que se afirma que la curación como tal, no ocurrió sino que el verdadero milagro fue la inclusión social de este hombre marginado por su condición de leproso. ¿Jesús solo rompió el tabú de una sociedad judía que despreciaba a los leprosos o realmente lo curó?
Por mucho tiempo, Santa Brígida deseaba saber cuántos latigazos recibió Nuestro Señor en Su Pasión. Cierto día se le apareció Jesucristo, diciéndole la cantidad exacta de latigazos que recibió de sus verdugos y le dijo que si de verdad ella quería honrarlo debía rezar ciertas oraciones y que así al terminar de un año lograría "venerar cada una de sus Llagas".
Los homosexuales, así como cualquier persona, son llamados a crecer en el amor a Dios y al prójimo, hasta que estén totalmente configurados con los sentimientos de Cristo. Y eso depende también de la ayuda de buenas amistades, que los motiven a adquirir más y más virtudes humanas y sobrenaturales, de modo que su actuar ya no sea en función de la carne, sino de la conquista de una corona incorruptible.
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