Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Poner empeño para ganar la Vida Eterna
HOMILÍA
Guardar en Mis Favoritos

Poner empeño para ganar la Vida Eterna

P. Jorge Miguel Martínez
04 de noviembre de 2021
0:00 0:00

Evangelio del día

San Lucas 16,1-8

16,1Decía también a los discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.
16,2Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'.
16,3El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza.
16,4¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'.
16,5Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'.
16,6'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'.
16,7Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'.
16,8Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz.

Evangelio según San Lucas 16, 1-8

Dijo también, dirigiéndose a sus discípulos: “Había un hombre rico, que tenía un mayordomo. Este le fué denunciado como que dilapidaba sus bienes. Lo hizo venir y le dijo: “¿Qué es eso que oigo de ti? Da cuenta de tu administración, porque ya no puedes ser mayordomo”.

Entonces el mayordomo se dijo dentro de sí mismo: “¿Qué voy a hacer, puesto que mi amo me quita la mayordomía? De cavar no soy capaz; mendigar me da vergüenza. Yo sé lo que voy a hacer, para que, cuando sea destituido de la mayordomía, me reciban en sus casas”.

Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi amo?” Y él contestó: “Cien barriles de aceite”. Le dijo: “Aquí tienes tu vale; siéntate en seguida y escribe cincuenta”. Luego dijo a otro: “Y tú, ¿Cuánto debes?” Éste le dijo: “Cien medidas de trigo”. Le dijo: “Aquí tienes tu vale, escribe ochenta”.

Y alabó el señor al inicuo mayordomo, porque había obrado sagazmente. Es que los hijos del siglo, en sus relaciones.

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…