Los ricos que no entrarán al cielo
Evangelio del día
San Mateo 19,23-30
Evangelio del día
San Mateo 19,23-30
Guido D’Arezzo, el inventor de la moderna notación musical, llamó a las notas musicales con un acróstico tomado de un himno dedicado a San Juan Bautista. Por Daniel Esparza El Himno...
Como el oro se limpia y purifica en el crisol, así el alma se embellece y abrillanta con la áspera lima del dolor. Todo pecado, por insignificante que parezca, es un desorden y, por lo mismo, es una deformidad, una verdadera fealdad del alma, ya que la belleza, como es sabido, no es otra cosa que «el esplendor del orden». Por consiguiente, todo aquello que por su misma naturaleza tienda a destruir el pecado o a borrar sus huellas tiene forzosamente que embellecer el alma. He ahí por qué el dolor purifica y hermosea nuestras almas.
La Iglesia celebra el nacimiento de Juan como algo sagrado, y él es el único de los santos cuyo nacimiento se festeja; celebramos el nacimiento de Juan y el de Cristo.
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