Los ricos que no entrarán al cielo
Evangelio del día
San Mateo 19,23-30
Evangelio del día
San Mateo 19,23-30
Los consejos evangélicos deben ser vividos, en espíritu y en la carne, por todos los cristianos, independientemente de su estado de vida y las necesidades y demandas que se derivan de él. Al igual que aquellos «muertos para el mundo», los cristianos que «viven en el mundo» también deben ser pobres en espíritu, puros de corazón y obedientes a la palabra de Dios y a la Iglesia.
Muy ancho es el camino que conduce al Infierno, y muy grande el número de los que entran en él. El Infierno tiene muchas puertas; mas estas puertas están sobre la Tierra. Estas puertas son los vicios por los cuales los hombres ofenden al Señor y llaman sobre sí los castigos y la muerte eterna.
«A las almas que propagan la devoción a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas el Juez, sino el Salvador Misericordioso» (Diario, 1075).
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.