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La Iglesia y las tempestades
HOMILÍA
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La Iglesia y las tempestades

P. Jorge Miguel Martínez
Actualizado el 30 de enero de 2026
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Evangelio del día

San Marcos 4,35-41

4,35Al atardecer de ese mismo día, les dijo: «Crucemos a la otra orilla».
4,36Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron a la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya.
4,37Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua.
4,38Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal.
4,39Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?». Despertándose, él increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio! ¡Cállate!». El viento se aplacó y sobrevino una gran calma.
4,40Después les dijo: «¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?».
4,41Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?».


Evangelio según San Marcos 4, 35-41

Y les dijo en aquel día, llegada la tarde: «Pasemos a la otra orilla». Entonces ellos, dejando a la multitud, lo tomaron consigo tal como estaba en la barca; y otras barcas lo acompañaban. Ahora bien, sobrevino una gran borrasca, y las olas se lanzaron sobre la barca, hasta el punto de que ella estaba ya por llenarse.

Mas Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». Entonces Él se levantó, increpó al viento y dijo al mar: «¡Calla; sosiégate!» Y se apaciguó el viento y fue hecha gran bonanza. Después les dijo: «¿Por qué sois tan miedosos? ¿Cómo es que no tenéis fe?». Y ellos temían con un miedo grande, y se decían unos a otros: «¿Quién es, entonces, Éste, que aun el viento y el mar le obedecen?».

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