La barca y las tempestades
Evangelio del día
San Mateo 14,22-33
Evangelio del día
San Mateo 14,22-33
Con un semblante brío, vestido con sotana, con un Rosario en una mano y en la otra un cuadro de Nuestra Señora, su leal compañera de misión, aparece el Santo Paraguayo, Roque González de Santa Cruz, pintado en los cuadros para recordar su rostro. El incansable celo apostólico de San Roque lo llevó, a pesar de los riesgos, a salir a remar mar adentro y así conquistar, en las espesas selvas latinoamericanas, almas para Dios.
El diablo ha declarado una guerra abierta contra el celibato, el matrimonio y la Eucaristía. ¿El por qué? Lucifer odia la virginidad consagrada y el celibato sacerdotal porque este carisma y estado de vida es el más intrínsecamente opuesto al orgullo que provocó su caída, su eterna pérdida de la bienaventuranza, su condenación.
Tristeza, angustia, rodillas temblorosas, traición, abandono de los amigos, burlas, salivazos, puñetazos, caídas, dolor… todo esto lo sufrió Nuestro Señor Jesucristo en su dolorosa pasión y pudo ser contemplado en una visión mística por la Beata Ana Catalina Emerich, cuyos escritos nos ayudan a meditar en este gran misterio de la redención humana.
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