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Clama a Jesús en la dificultad
HOMILÍA
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Clama a Jesús en la dificultad

P. Jorge Miguel Martínez
Actualizado el 17 de noviembre de 2025
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Evangelio del día

San Lucas 18,35-43

18,35Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.
18,36Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía.
18,37Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret.
18,38El ciego se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!».
18,39Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».
18,40Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó:
18,41«¿Qué quieres que haga por ti?». «Señor, que yo vea otra vez».
18,42Y Jesús le dijo: «Recupera la vista, tu fe te ha salvado».
18,43En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Evangelio según San Lucas 18, 35-43

En aquel tiempo, cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado a un lado del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello, y le explicaron que era Jesús el nazareno, que iba de camino. Entonces él comenzó a gritar: «¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!” Los que iban adelante lo regañaban para que se callara, pero él se puso a gritar más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!»

Entonces Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?» Él le contestó: «Señor, que vea». Jesús le dijo: «Recobra la vista; tu fe te ha curado».

Enseguida el ciego recobró la vista y lo siguió, bendiciendo a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios.

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