Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Santa Clara y el milagro Eucarístico contra los enemigos

Modelos de Vida

Guardar en Mis Favoritos

Santa Clara y el milagro Eucarístico contra los enemigos

Santa Clara de Asís es recordada por su gran devoción a la Eucaristía, así como por su vida de humildad, pobreza, sacrificio y oración. Durante su vida, se documentaron varios milagros, entre ellos una historia en particular en la que salvó a su convento de San Damián y la ciudad de Asís gracias al poder del Santísimo Sacramento.

Tekton.info
11 de agosto de 2023

Santa Clara de Asís, cuyo nombre evoca una "vida transparente", es recordada como la gran amiga de San Francisco, pero sobre todo como una mujer de una fe inquebrantable. Este artículo nos descubre su apasionante historia, centrada en dos grandes amores: la opción de vivir en la más absoluta pobreza y su profunda devoción a la Eucaristía. A través de un relato conmovedor, conoceremos el famoso milagro de cómo Clara, estando muy enferma, logró defender su convento y a su ciudad del ataque de un ejército usando únicamente la fuerza de su oración ante el Santísimo Sacramento. Su vida es un hermoso testimonio de valentía que nos invita a confiar en Dios y a encontrar la verdadera paz en los momentos más difíciles.

Tomado de Tekton.info


Santa Clara, cuyo nombre significa “vida transparente”, fue gran amiga de San Francisco de Asís. Desde muy pequeña fue dotada de innumerable virtudes, su vida entera está centrada en Cristo. Su pensamiento y su corazón están radicados en Él. Su existencia es una intrépida y constante búsqueda de la máxima intimidad y de la más perfecta imitación de Cristo. Este dinamismo profundo que la impulsa a la unión íntima y total con el Señor la llevó necesariamente al lugar privilegiado del encuentro y de la comunión: la Eucaristía. Clara es, de hecho, junto con Francisco, su padre y amigo, uno de los testigos privilegiados de la piedad eucarística de principios del siglo XIII.

Según la narración de Tomaso da Celano, Santa Clara se enfrentó a los soldados musulmanes durante su intento de conquistar Asís, Italia en 1240. Durante el ataque, los sarracenos invadieron el convento de San Damián, donde vivía Santa Clara junto con otras monjas. Las mujeres, aterrorizadas, se desmayaron y lloraron a su Madre, Santa Clara.

A pesar del temor y la angustia que se apoderaron de las monjas del convento de San Damián, Santa Clara mantuvo su serenidad y su coraje. A pesar de que estaba enferma, ella ordenó que la llevaran hacia el enemigo, precedida por un estuche de plata y marfil en el que se guardaba con gran devoción el Cuerpo del Santo de los Santos, la Eucaristía.

También te puede interesar

San Francisco, un intrépido apóstol e insigne misionero de su siglo

Postrada ante el Señor, con lágrimas en los ojos, Santa Clara habló a su Cristo, pidiéndole protección para ella y sus hermanas del convento. Con humildad y fe, les suplicó que no permitieran que los paganos dañaran a las indefensas siervas del Señor, a quienes ella había enseñado a amar y a seguir a Dios.

Mientras Santa Clara estaba postrada ante el Señor, una voz parecida a la de un niño resonó en sus oídos desde el tabernáculo, diciendo: «¡Siempre te protegeré!». Al escuchar estas palabras, Santa Clara levantó su rostro bañado en lágrimas y consoló a las monjas del convento de San Damián, asegurándoles que no sufrirían daño alguno siempre y cuando tuvieran fe en Cristo. A medida que la voz de Santa Clara se elevaba en oración, los sarracenos, desconcertados por la fuerza de la que rezaba, se retiraron y huyeron del convento. La valentía y la fe de Santa Clara y sus monjas en el Santísimo Sacramento fueron tan poderosas que lograron repeler a los enemigos, y protegieron a la ciudad de Asís de la destrucción y la conquista.

La historia de Santa Clara es una inspiración para todos los cristianos, ya que su vida fue marcada por su profunda devoción a la Eucaristía y su amor por Dios

La historia del milagro Eucarístico de Santa Clara de Asís es un testimonio del poder sobrenatural de la Eucaristía y la valentía de una mujer que confió en el Señor y su presencia real en la Sagrada Hostia. Este relato nos recuerda la importancia de la oración y la fe en momentos de dificultad y peligro.

La historia de Santa Clara es una inspiración para todos los cristianos, ya que su vida fue marcada por su profunda devoción a la Eucaristía y su amor por Dios. En medio de un ataque enemigo, ella no dudó en pedir que la llevaran ante los soldados, enferma como estaba, para enfrentarlos con la presencia de Cristo en la Sagrada Hostia.

En ese momento, cuando las monjas estaban aterrorizadas y desesperadas, Clara se mantuvo firme en su fe, sabiendo que su Señor la protegería. Y, de hecho, una voz como la de un niño resonó en sus oídos desde el tabernáculo, prometiéndole que siempre la protegería.

Este curso puede interesarte

¿Quién es Dios? Existencia, atributos y Trinidad

¿Se puede demostrar que Dios existe? ¿Cómo es realmente? Un recorrido que parte de la razón —con las pruebas clásicas de la existencia de Dios— y llega hasta el corazón de la fe: el misterio de un solo Dios en tres Personas. Teología profunda, explicada con claridad para todos.

Me interesa

Al ver el coraje de Clara y las demás monjas, los sarracenos tomaron el vuelo y huyeron, desconcertados por la fuerza de la que rezaba. Este milagro Eucarístico es una demostración del poder de la oración y la fe en momentos de peligro y necesidad.

La historia de Santa Clara es una llamada a todos los cristianos para que confíen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y se apoyen en la oración y la fe en momentos difíciles. Su ejemplo es un recordatorio de que, a través de la gracia de Dios, podemos enfrentar cualquier situación con valentía y confianza.

Su Espíritu de Pobreza

Santa Clara quería vivir pobre como Cristo su Señor. Con su gran pobreza manifestaba su anhelo de no poseer nada mas que al Señor. Y esto lo exigía a todas sus hijas. Para ella la Santa Pobreza era la reina de la casa. Rechazó toda posesión y renta, y su mayor anhelo era alcanzar de los Papas el privilegio de la pobreza, que por fin fue otorgado por el Papa Inocencio III.

Para Santa Clara la pobreza era el camino en donde uno podía alcanzar mas perfectamente esa unión con Cristo. Este amor por la pobreza nacía de la visión de Cristo pobre, de Cristo Redentor y Rey del mundo, nacido en el pesebre. Aquel que es el Rey y, sin embargo, no tuvo nada ni exigió nada terrenal para si y cuya única posesión era vivir la voluntad del Padre. La pobreza alcanzada en el pesebre y llevada a su cúlmen en la Cruz. Cristo pobre cuyo único deseo fue obedecer y amar.

Poema a la Eucaristía de Santa Clara

En Tu cuerpo encuentro mi paz, Señor,
en Ti descansa mi alma y siento la emoción, Amado Mío
y tiemblo por ti .
Estoy temblando de amor, por Ti Señor
estoy temblando al sentirte en mi interior
estoy temblando de amor,
y el corazón se me derrite por Ti,
Se me derrite por ti,
se me derrite por ti, señor
Van Tu cuerpo y sangre directo al corazón
y Te refugias en mi
y Te siento tan vivo en mi interior
que tiemblo por ti
Estoy temblando de amor, por Ti Señor
estoy temblando al sentirte en mi interior
estoy temblando de amor, y el corazón se me derrite por Ti,
Se me derrite por ti, se me derrite por ti, señor.

"Si sufres con Cristo, reinarás con él; si con él lloras, con él gozarás; si mueres con él en la cruz de la tribulación, poseerás las moradas eternas en el esplendor de los santos y tu nombre, inscrito en el libro de la vida, será glorioso entre los hombres" decía Santa Clara.

También te puede interesar

San Nicolás de Bari y su historia paganizada

Comentarios (2)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión
Comentario histórico
Comentario histórico hace 8 meses
«Ingrid escribió:»

Gracias
Comentario histórico
Comentario histórico hace 2 años
«Msria Antonia escribió:»

Santa Clara ruega por nosotros. Ssn Francisco de Asis ruega por nosotros.
Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…