{"success":true,"data":{"id":70,"title":"«La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros»","slug":"la-palabra-se-hizo-carne-y-habito-entre-nosotros","description":"<p><strong>Lectio Divina</strong>&nbsp;del Evangelio según San Juan 1, 1-18</p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LECTURA</h2>\n<p>En el principio el Verbo era, y el Verbo era junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él era, en el principio, junto a Dios:  Por Él, todo fue hecho, y sin Él nada se hizo de lo que ha sido hecho.  En Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres.  Y la luz luce en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron. Apareció un hombre, enviado de Dios, que se llamaba Juan. Él vino como testigo, para dar testimonio acerca de la luz, a fin de que todos creyesen por Él. </p>\n<p>Él no era la luz, sino para dar testimonio acerca de la luz. La verdadera luz, la que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. Él estaba en el mundo; por Él, el mundo había sido hecho, y el mundo no lo conoció. Él vino a lo suyo, y los suyos no lo recibieron. Pero a todos los que lo recibieron, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios: a los que creen en su nombre. Los cuales no han nacido de la sangre, ni del deseo de la carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.  Y el Verbo se hizo carne, y puso su morada entre nosotros –y nosotros vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre– lleno de gracia y de verdad.</p>\n<p>Juan da testimonio de él, y clama: “De Éste dije yo: El que viene después de mí, se me ha adelantado porque Él existía antes que yo”. Y de su plenitud hemos recibido todos, a saber, una gracia correspondiente a su gracia. Porque la Ley fue dada por Moisés, pero la gracia y la verdad han venido por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Dios, Hijo único, que es en el seno del Padre, Ése le ha dado a conocer.</p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">MEDITACIÓN</h2>\n<p>Este texto es conocido como el «Prólogo de San Juan» en el que se resume la misión redentora de Cristo. Por ello, <strong>en la Santa Misa del día de la <a href=\"https://formacioncatolica.org/homilia-diaria-solemnidad-de-la-navidad-de-nuestro-sen%cc%83or-jesucristo/\" data-type=\"post\" data-id=\"22667\">Navidad</a> se lee este texto para recordarnos que con el nacimiento de Nuestro Señor comienza el tiempo de la Redención.</strong></p>\n<p>En sus notas complementarias sobre este texto dice Mons. Straubinger: «<em>En el principio</em>: Antes de la creación, de toda eternidad, era ya el Verbo; y estaba con su Padre (14, 10 s.) siendo <a href=\"https://formacioncatolica.org/cursos/curso-dios-uno-y-trino/\" data-type=\"sfwd-courses\" data-id=\"49142\">Dios</a> como Él. Es el Hijo Unigénito, igual al Padre, consubstancial al Padre, coeterno con Él, omnipotente, omnisciente, infinitamente bueno, misericordioso, santo y justo como lo es el Padre, quien todo lo creó por medio de Él».</p>\n<p>«La Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nosotros, y hemos visto su Gloria» <strong>no hay afirmación más impresionante, más profunda, más grande y más sorprendente que ésta en toda la Sagrada Escritura, esa Palabra hecha Carne, por la cual se hizo el mundo y existió antes que todas las cosas, puso su morada  entre nosotros  para que nosotros podamos verlo en el <a href=\"https://formacioncatolica.org/oraciones-ante-el-pesebre/\" data-type=\"post\" data-id=\"8710\">Pesebre</a> y reconocer su grandeza.</strong></p>\n<p>Ciertamente la Ley nos fue dada por Moisés, <strong>pero la gracia y la verdad, la participación en la vida divina, el que nosotros seamos llamados hijos de Dios, nos vine de Jesucristo, que es el Verbo eterno de Dios.</strong></p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\">ORACIÓN</h2>\n<p>Señor y Dios mio, te hiciste hombre como yo para poder hablarme de Dios, para que no tema acercarme a ti, sino que viendo que eres como yo, sin que hayas nacidos como yo; sino que habiendo nacido ante todas las cosas, quisiste darme confianza para acercarme a ti, para poder escuchar y entenderte, para poder con imágenes accesibles a mí, llegar a comprender y ver de cierto modo en esta vida al Padre.</p>\n<p>Creo en ti y se que, ciertamente, ya me haz hecho tu hijo porque me haz dado la gracia de ser bautizado en la fe. Sin embargo, quiero renovar ese acto de fe y decirte  que creo en ti, creo en tu palabra y tu persona, creo todo lo que haz hecho y dicho, y por ello te agradezco el doble, por haberme hecho hijo de tu Padre.</p>\n<p>Al mirarte en el Pesebre, hazme Señor que también yo me recueste contigo en ese lugar, para poder comprender la profundada, la achura, la altura, y lo inconmensurable de este don que me haz dado, el de hacerme hijo de Dios y hermano tuyo.</p>\n<p>Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.</p>\n\n<p>.</p>\n<p><em><strong>Esta Lectio Divina apareció por primera vez aquí el 22 de Diciembre del 2021.</strong></em></p>","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Natividad-de-Nuestro-Senor-Jesucristo-Juan-1-1-18.mp3","duration":null,"season":null,"episode_number":54,"gospel_ref":null,"gospel_text":null,"gospel_show_in_title":false,"gospel_title_prefix":"","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/jorge-miguel-lectio-divina.jpg","podcast":{"id":2,"title":"Lectio Divina","slug":"lectio-divina","cover_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/jorge-miguel-lectio-divina.jpg"},"published_at":"2023-12-24 08:17:56"},"message":null}