{"success":true,"data":{"id":40,"title":"El rico Epulón y Lázaro","slug":"el-rico-epulon-y-lazaro","description":"<p><strong>Lectio Divina</strong> del Evangelio según San Lucas 16, 19-31</p>\n\n\n<h2>LECTURA</h2>\n<p>«Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y banqueteaba cada día espléndidamente. Y un mendigo, llamado Lázaro, se estaba tendido a su puerta, cubierto de úlceras, y deseando saciarse con lo que caía de la mesa del rico , en tanto que hasta los perros llegaban y le lamían las llagas.&nbsp;</p>\n<p>Y sucedió que el pobre murió, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. También el rico murió, y fue sepultado. Y en el abismo, levantó los ojos, mientras estaba en los tormentos, y vio de lejos a Abrahán con Lázaro en su seno. Y exclamó: “Padre Abrahán, apiádate de mí, y envía a Lázaro para que, mojando en el agua la punta de su dedo, refresque mi lengua, porque soy atormentado en esta llama”.&nbsp;</p>\n<p>Abrahán le respondió: “Acuérdate, hijo, que tú recibiste tus bienes durante tu vida , y así también Lázaro los males. Ahora él es consolado aquí, y tú sufres. Por lo demás, entre nosotros y vosotros un gran abismo ha sido establecido, de suerte que los que quisiesen pasar de aquí a vosotros, no lo podrían; y de allí tampoco se puede pasar hacia nosotros”. Respondió: “Entonces te ruego, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, afín de que no vengan, también ellos, a este lugar de tormentos”.&nbsp;</p>\n<p>Abrahán respondió: “Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen”. Replicó: “No, padre Abrahán; pero si alguno de los muertos va junto a ellos, se arrepentirán”. Él, empero, le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se dejarán persuadir, ni aun cuando alguno resucite de entre los muertos”».<br></p>\n<h2 id=\"h-meditacion\">MEDITACIÓN</h2>\n<p>El amor al <a href=\"https://formacioncatolica.org/el-pecado-venial-deliberado-nos-impide-crecer-en-la-vida-interior/\">pecado</a> nos lleva a la avaricia, al querer poseer más y más, en cambio el amor a la santidad nos lleva a despreciar los bienes de este mundo que son bienes pasajeros. <strong>Así la santidad lleva a la pobreza y el pecado a la posesión de bienes.</strong></p>\n<p>El que se dedica a los grandes banquetes, a comer sin medidas, y tomar sin control, quien se da a la risa fácil, a las palabras superficiales y a la alegría desordenada, terminará eclipsado su mente y su corazón,  impidiéndole así ver al prójimo y socorrerlo en sus necesidades.<br><br>Dicen los Padres de la Iglesia, que este rico no se condenó por el tamaño de sus riquezas, sino por no mirar al pobre, por darse al lujo y a los banquetes. <strong>El problema no consiste en que las personas posean bienes, consiste en que no sean generosas.&nbsp;</strong></p>\n<p>El que más bienes posee, más ayunos y limosnas debe realizar. Porque las riquezas nublan la vista ante las necesidades de los demás, nublan&nbsp; los ojos ante la ley y los profetas, ante el cumplimiento de los <a href=\"https://formacioncatolica.org/pecados-contra-el-primer-mandamiento/\">Mandamientos</a>.</p>\n<h2>ORACIÓN</h2>\n<p>Señor te doy gracias por las luces que me has dado en esta meditación. Quiero reconocer que muchas veces me he excedido en la comida y en la bebida. También quiero reconocer que me he excedido en darme el gusto a la carne en el descanso y en otras cosas que me han enceguecido para ver las necesidades de mi prójimo.&nbsp;</p>\n<p><strong>Señor mi prójimo me necesita, ayúdame a mantener los ojos abiertos para poder ayudarlo, pero por sobre todo, para verte a ti,</strong> para que cuando pases yo no esté ciego y concentrado en otras cosas, ni distraído de lo que es más importante que tú, por ello Señor dame la gracia que no se me quede pesado el cuerpo y el corazón, que no se quede demasiado cómodo en las cosas de este mundo para que me olvide que debo seguir siempre tendido a ti.</p>\n<h2 id=\"h-contemplacion\">CONTEMPLACIÓN</h2>\n<p>Para la contemplación vamos a descansar en Dios, quien nos ha revelado su voluntad y vamos a rezar el Salmo 145.</p>","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Lectio-Divina-JMM-Lc-1619-31-El-rico-Epulon-y-Lazaro.mp3","duration":null,"season":null,"episode_number":24,"gospel_ref":null,"gospel_text":null,"gospel_show_in_title":false,"gospel_title_prefix":"","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/jorge-miguel-lectio-divina.jpg","podcast":{"id":2,"title":"Lectio Divina","slug":"lectio-divina","cover_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/jorge-miguel-lectio-divina.jpg"},"published_at":"2022-09-22 08:10:00"},"message":null}