{"success":true,"data":{"id":179,"title":"Vocación y generosidad","slug":"vocacion-y-generosidad","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme»","content_html":"<h2>Evangelio según san Marcos 10, 17-27</h2><p>En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos:&nbsp;<em>No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio,&nbsp;</em>no cometerás fraudes,<em>&nbsp;honrarás a tu padre y a tu madre”.</em><br><br>Entonces él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven’’. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.<br><br>Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!” Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios”.<br><br>Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿quién puede salvarse?” Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”.</p>","gospel_ref":"Mc 10,17-27","gospel_text":"10,17 Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?».\n10,18 Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.\n10,19 Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre».\n10,20 El hombre le respondió: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud».\n10,21 Jesús lo miró con amor y le dijo: «Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme».\n10,22 Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.\n10,23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!».\n10,24 Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: «Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios!\n10,25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios».\n10,26 Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?».\n10,27 Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: «Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20220228-HD1-Vocacion-y-generosidad.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Durante-el-ano-Mc-1017-27-Vocacion-y-generosidad.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2022-03-28"},"message":null}