{"success":true,"data":{"id":162,"title":"Si amamos a Dios, todo redunda en nuestro bien","slug":"si-amamos-a-dios-todo-redunda-en-nuestro-bien","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":"5° Domingo de Cuaresma - Ciclo B","excerpt":"«Si alguno me quiere servir, sígame, y allí donde Yo estaré, mi servidor estará también; si alguno me sirve, el Padre lo honrará»","content_html":"<h2>V Domingo de Cuaresma - Ciclo B<br>Evangelio según san Juan 12, 20-33</h2><p>Entre los que subían para adorar en la fiesta, había algunos griegos. Estos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida en Galilea, y le hicieron este ruego: «Señor, deseamos ver a Jesús». Felipe fue y se lo dijo a Andrés; y los dos fueron a decirlo a Jesús. Jesús les respondió y dijo: «¿Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado? En verdad, en verdad, os digo: si el grano de trigo arrojado en tierra no muere, se queda solo; mas si muere, produce fruto abundante. Quien ama su alma, la pierde; y quien aborrece su alma en este mundo, la conservará para vida eterna. Si alguno me quiere servir, sígame, y allí donde Yo estaré, mi servidor estará también; si alguno me sirve, el Padre lo honrará».</p><p>«Ahora mi alma está turbada: ¿y qué diré? ¿Padre, presérvame de esta hora? ¡Mas precisamente para eso he llegado a esta hora! Padre glorifica tu nombre». Una voz, entonces, bajo del cielo: «He glorificado ya, y glorificaré aún». La muchedumbre que ahí estaba y oyó, decía que había sido un trueno; otros decían: «Un ángel le ha hablado». Entonces Jesús respondió y dijo: «Esta voz no ha venido por Mí, sino por vosotros. Ahora es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será expulsado. Y Yo, una vez levantado de la tierra, lo atraeré todo hacia Mí». Decía esto para indicar de cuál muerte había de morir.</p>","gospel_ref":"Jn 12,20-33","gospel_text":"12,20 Entre los que habían subido para adorar durante la fiesta, había unos griegos\n12,21 que se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: «Señor, queremos ver a Jesús».\n12,22 Felipe fue a decírselo a Andrés, y ambos se lo dijeron a Jesús.\n12,23 Él les respondió: «Ha llegado la hora, en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.\n12,24 Les aseguro que, si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.\n12,25 El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.\n12,26 El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.\n12,27 Mi alma ahora está turbada. ¿Y qué diré: 'Padre, líbrame de esta hora'?, ¡Si para eso he llegado a esta hora!\n12,28 ¡Padre, glorifica tu Nombre!». Entonces se oyó una voz del cielo: «Ya lo he glorificado y lo volveré a glorificar».\n12,29 La multitud que estaba presente y oyó estas palabras, pensaba que era un trueno. Otros decían: «Le ha hablado un ángel».\n12,30 Jesús respondió: «Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes.\n12,31 Ahora ha llegado el juicio de este mundo, ahora el Príncipe de este mundo será arrojado afuera;\n12,32 y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí».\n12,33 Jesús decía esto para indicar cómo iba a morir.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Si-amamos-a-Dios.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210321-306_Cuaresma_Jn_1220_33_Si_amamos_a_Dios_todo_redunda_en_nuestro.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-03-21"},"message":null}