{"success":true,"data":{"id":560,"title":"Santa Cecilia, Virgen y Mártir","slug":"santa-cecilia-virgen-y-martir","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"santoral","liturgical_label":"Santa Cecilia, Virgen y Mártir","excerpt":"Mas a medianoche se oyó un grito: «¡He aquí al esposo! ¡Salid a su encuentro!» Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.","content_html":"<h2>Evangelio según San Mateo 25, 1-13</h2><p>“En aquel entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo. Cinco de entre ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, al tomar sus lámparas, no tomaron aceite consigo, mientras que las prudentes tomaron aceite en sus frascos, además de sus lámparas. </p><p>Como el esposo tardaba, todas sintieron sueño y se durmieran. Mas a medianoche se oyó un grito: “¡He aquí al esposo! ¡Salid a su encuentro!” Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Mas las necias dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan”. Replicaron las prudentes y dijeron: “No sea que no alcance para nosotras y para vosotras; id más bien a los vendedores y comprad para vosotras”. </p><p>Mientras ellas iban a comprar, llegó el esposo; y las que estaban prontas, entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta. Después llegaron las otras vírgenes y dijeron: “¡Señor, señor, ábrenos!” Pero él respondió y dijo: “En verdad, os digo, no os conozco”. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora”.</p><p class=\"has-text-align-center\"><strong>***</strong></p><h2>Memoria de Santa Cecilia, Virgen y Mártir</h2><p><strong>Martirologio Romano:</strong>&nbsp;Memoria de Santa Cecilia, virgen y mártir, que, según la tradición, consiguió la doble palma por amor a Jesucristo, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma. </p><p>Cecilia, noble y rica, iba todos los días a la <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/por-que-hay-que-ir-a-misa/\">Misa</a> celebrada por el Papa Urbano en las catacumbas próximas a la Vía Apia, y una multitud de pobres la esperaban porque conocían su generosidad.<strong> En el día de su boda con Valeriano, mientras el órgano tocaba, ella cantaba en su corazón: «solamente para el Señor»</strong> (de este pasaje de su Pasión tuvo origen el patrocinio de Cecilia sobre la música sagrada); después, llegada la noche, la joven le dijo a Valeriano:<strong> «Ninguna mano profana puede tocarme, porque un ángel me protege. Si tú me respetas, él te amará, como me ama a mí».</strong></p><p>Al contrariado esposo no le quedó otro remedio que seguir el consejo de Cecilia, hacerse instruir y bautizar por el Papa Urbano y después compartir el mismo ideal de pureza de la esposa, recibiendo en recompensa su misma gloria: la palma del martirio, al que por gracia divina se asoció también el hermano de Valeriano, Tiburcio.<br><br>Cecilia fue condenada a la decapitación, pero los tres poderosos golpes del verdugo no lograron cortarle la cabeza: esto se debió a que, según el relato, Cecilia había pedido al Señor la gracia de ver al Papa Urbano antes de morir.</p><p>En espera de esta visita, Cecilia pasó tres días en agonía, profesando su fe. No pudiendo decir ni una palabra, expresó con los dedos su credo en <a href=\"https://formacioncatolica.org/introduccion-dios-uno-y-trino/\" class=\"yoast-seo-link\">Dios Uno y trino</a>.<br><br><strong>También te puede interesar: <a href=\"https://wp.me/p6UuMh-2df\" class=\"yoast-seo-link\">Santa Cecilia: la primera santa de la historia con el cuerpo incorrupto</a></strong></p><p><em><strong>Por</strong><strong><a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://www.es.catholic.net/op/articulos/32116/cecilia-santa.html#modal\">P. Ángel Amo</a></strong></em></p>","gospel_ref":"Mt 25,1-13","gospel_text":"25,1 Por eso, el Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo.\n25,2 Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes.\n25,3 Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite,\n25,4 mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos.\n25,5 Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas.\n25,6 Pero a medianoche se oyó un grito: 'Ya viene el esposo, salgan a su encuentro'.\n25,7 Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas.\n25,8 Las necias dijeron a las prudentes: '¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?'.\n25,9 Pero estas les respondieron: 'No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado'.\n25,10 Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta.\n25,11 Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor, señor, ábrenos',\n25,12 pero él respondió: 'Les aseguro que no las conozco'.\n25,13 Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20211122-HD1-Santa-Cecilia-virgen-y-martir.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Cecilia-virgen-y-martir.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-11-22"},"message":null}