{"success":true,"data":{"id":217,"title":"Fiesta de San Lorenzo, Diácono y Mártir","slug":"san-lorenzo-diacono-y-martir","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"santoral","liturgical_label":"San Lorenzo, Diácono y Mártir","excerpt":"«El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre»","content_html":"<h2 id=\"h-evangelio-segun-san-juan-12-24-26\">Evangelio según san Juan 12, 24-26</h2><p>En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna.</p><p>El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor.<strong></strong>El que me sirve será honrado por mi Padre».</p><p class=\"has-text-align-center\"><strong>***</strong></p><h2 id=\"h-fiesta-de-san-lorenzo-diacono-y-martir\">San Lorenzo, Diácono y Mártir</h2><p>Los datos acerca de este santo los ha narrado&nbsp;San Ambrosio, <a href=\"https://formacioncatolica.org/sermones-de-san-agustin-sobre-la-resurreccion/\" class=\"yoast-seo-link\">San Agustín</a>&nbsp;y el poeta Prudencio.</p><p><strong>Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, o sea uno de los siete hombres de confianza del Sumo Pontífice. </strong>Su oficio era de gran responsabilidad, pues estaba encargado de distribuir las ayudas a los pobres.</p><p>En el año 257 el emperador Valeriano publicó un decreto de persecución en el cual ordenaba que todo el que se declarara cristiano sería condenado a muerte.<strong> El 6 de agosto el Papa San Sixto estaba celebrando la santa Misa en un cementerio de Roma cuando fue asesinado junto con cuatro de sus diáconos por la policía del emperador.</strong> Cuatro días después fue martirizado su diácono San Lorenzo.</p><figure class=\" alignleft is-resized\"><a href=\"/uploads/images/San-Lorenzo-fotor-20230816154445.jpg\"><img src=\"/uploads/images/San-Lorenzo-fotor-20230816154445.jpg\" alt=\"\" style=\"width:488px;height:637px\" width=\"488\" height=\"637\"/></a></figure><p>Entonces Lorenzo viendo que el peligro llegaba, recogió todos los dineros y demás bienes que la Iglesia tenía en Roma y los repartió entre los pobres. Y vendió los cálices de oro, copones y candeleros valiosos, y el dinero lo dio a las gentes más necesitadas.</p><p>La antigua tradición dice que cuando Lorenzo vio que la Sumo Pontífice lo iban a matar le dijo: <strong>«Padre mío, ¿te vas sin llevarte a tu diácono?» y San Sixto le respondió: «Hijo mío, dentro de pocos días me seguirás»</strong>. Lorenzo se alegró mucho al saber que pronto iría a gozar de la gloria de Dios.</p><p>El alcalde de Roma, que era un pagano muy amigo de conseguir dinero, llamó a Lorenzo y le dijo: «Me han dicho que los cristianos emplean cálices y patenas de oro en sus sacrificios, y que en sus celebraciones tienen candeleros muy valiosos. Vaya, recoga todos los tesoros de la Iglesia y me los trae, porque el emperador necesita dinero para costear una guerra que va a empezar».</p><p>Lorenzo le pidió que le diera tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que él ayudaba con sus limosnas. Y al tercer día los hizo formar en filas, y mandó llamar al alcalde diciéndole:<strong> «Ya tengo reunidos todos los tesoros de la iglesia. Le aseguro que son más valiosos que los que posee el emperador».</strong></p><p>Llegó el alcalde muy contento pensando llenarse de oro y plata y al ver semejante colección de miseria y enfermedad se disgustó enormemente, pero Lorenzo le dijo: «¿por qué se disgusta? ¡Estos son los tesoros más apreciados de la iglesia de Cristo!».</p><p>El alcalde lleno de rabia le dijo: <strong>«Pues ahora te mando matar, pero no creas que vas a morir instantáneamente.</strong> Te haré morir poco a poco para que padezcas todo lo que nunca te habías imaginado. Ya que tienes tantos deseos de ser mártir, te martirizaré horriblemente».</p><p>Y encendieron una parrilla de hierro y ahí acostaron al diácono Lorenzo. San Agustín dice que el gran deseo que el mártir tenía de ir junto a Cristo le hacía no darle importancia a los dolores de esa tortura.</p><p><strong>Los cristianos vieron el rostro del mártir rodeado de un esplendor hermosísismo</strong> y sintieron un aroma muy agradable mientras lo quemaban. Los paganos ni veían ni sentían nada de eso.</p><p>Después de un rato de estarse quemando en la parrilla ardiendo el mártir dijo al juez: \"Ya estoy asado por un lado. Ahora que me vuelvan hacia el otro lado para quedar asado por completo\". El verdugo mandó que lo voltearan y así se quemó por completo. Cuando sintió que ya estaba completamente asado exclamó: «La carne ya está lista, pueden comer». Y<strong> con una tranquilidad que nadie había imaginado rezó por la conversión de Roma y la difusión de la religión de Cristo en todo el mundo, y exhaló su último suspiro</strong>. Era el 10 de agosto del año 258.</p><p>El poeta Pruedencio dice que el martirio de San Lorenzo sirvió mucho para la conversión de Roma porque la vista del valor y constancia de este gran hombre convirtió a varios senadores y desde ese día la idolatía empezó a disminuir en la ciudad.</p><p>San Agustín afirma que <a href=\"https://formacioncatolica.org/para-que-pedir-algo-a-dios-en-la-oracion/\" class=\"yoast-seo-link\">Dios </a>obró muchos milagros en Roma en favor de los que se encomendaban a San Lorenzo.</p><p>El santo padre mandó construirle una hermosa Basílica en Roma, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la Ciudad Eterna.</p><p><em><strong>Tomado de</strong><a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://www.santopedia.com/santos/san-lorenzo\"><strong>Santopedia</strong></a></em></p>","gospel_ref":"Jn 12,24-26","gospel_text":"12,24 Les aseguro que, si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.\n12,25 El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.\n12,26 El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Homilia_Fiesta-de-San-Lorenzo.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20200810-320-084-Fiesta-de-San-Lorenzo-diac-y-mr.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2020-08-10"},"message":null}