{"success":true,"data":{"id":587,"title":"Oh, María, Madre mía","slug":"oh-maria-madre-mia","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Salve, llena de gracia; el Señor es contigo» Al oír estas palabras, se turbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo.","content_html":"<h2>Evangelio según San Lucas 1, 26-38<br>Feria de Adviento – 20 de Diciembre</h2><p>Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen prometida en matrimonio a un varón, de nombre José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. </p><p>Y entrado donde ella estaba, le dijo: “Salve, llena de gracia; el Señor es contigo”. Al oír estas palabras, se turbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo. Mas el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia cerca de Dios. He aquí que vas a concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado el Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su, reinado no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco varón?” </p><p>El ángel le respondió y dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por eso el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí que tu parienta Isabel, en su vejez también ha concebido un hijo, y está en su sexto mes la que era llamada estéril; porque no hay nada imposible para Dios”. Entonces María dijo: “He aquí la esclava del Señor: Séame hecho según tu palabra”. Y el ángel la dejó.</p>","gospel_ref":"Lc 1,26-38","gospel_text":"1,26 En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,\n1,27 a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.\n1,28 El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».\n1,29 Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo.\n1,30 Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido.\n1,31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús;\n1,32 él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre,\n1,33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».\n1,34 María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?».\n1,35 El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios.\n1,36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,\n1,37 porque no hay nada imposible para Dios».\n1,38 María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». Y el Ángel se alejó.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20211220-HD1-Oh-Maria-Madre-mia.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Adviento-Feria-20-de-diciembre-Lc-126-38-Oh-Maria-Madre-mia.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2020-12-20"},"message":null}