{"success":true,"data":{"id":260,"title":"Madre de Dios, ruega por nosotros","slug":"madre-de-dios-ruega-por-nosotros","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":"2° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo C","excerpt":"«Esta primera señal milagrosa la hizo Jesús en Caná de Galilea. Así reveló su gloria y sus discípulos creyeron en él»","content_html":"<h2>2º Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo C<br>Evangelio según San Juan 2, 1-11</h2><p>Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús se encontraba allí.&nbsp;También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos. <sup></sup>Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo:</p><p>—Ya no tienen vino.</p><p>—Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo?&nbsp;—respondió Jesús—.&nbsp;Todavía no ha llegado mi hora.</p><p>Su madre dijo a los sirvientes:</p><p>—Hagan lo que él les ordene.</p><p>Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros.</p><p>Jesús dijo a los sirvientes:</p><p>—Llenen de agua las tinajas. Y los sirvientes las llenaron hasta el borde.</p><p>—Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete&nbsp;—dijo Jesús.</p><p>Así lo hicieron.&nbsp;El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio&nbsp;y le dijo:</p><p>—Todos sirven primero el mejor vino y, cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.</p><p>Esta primera señal milagrosa la hizo Jesús en Caná de Galilea. Así reveló su gloria y sus discípulos creyeron en él.</p>","gospel_ref":"Jn 2,1-11","gospel_text":"2,1 Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.\n2,2 Jesús también fue invitado con sus discípulos.\n2,3 Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino».\n2,4 Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía».\n2,5 Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga».\n2,6 Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una.\n2,7 Jesús dijo a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas». Y las llenaron hasta el borde.\n2,8 «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete». Así lo hicieron.\n2,9 El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo\n2,10 y le dijo: «Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento».\n2,11 Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Homilia_Madre-de-Dios-ruega-por-nosotros.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Durante-el-ano-DOMINGO-C-2-Jn-21-11-Madre-de-Dios-ruega-por-nosotros.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2025-01-18"},"message":null}