{"success":true,"data":{"id":667,"title":"Los grados de la fe","slug":"los-grados-de-la-fe","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"Y el padre reconoció que ésta misma era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él, y toda su casa.","content_html":"<h2>Evangelio según San Juan 4, 43-54</h2><p>Pasados aquellos dos días, partió para Galilea. Ahora bien, Jesús mismo atestiguó que ningún profeta es honrado en su patria. Cuando llegó a Galilea, fue recibido por los galileos, que habían visto todas las grandes cosas hechas por Él en Jerusalén durante la fiesta; porque ellos también habían ido a la fiesta.</p><p>Fue, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un cortesano cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. Cuando él oyó que Jesús había vuelto de Judea a Galilea, se fue a encontrarlo, y le rogó que bajase para sanar a su hijo, porque estaba para morir. Jesús le dijo: «¡Si no veis signos y prodigios, no creeréis!». Respondióle el cortesano: «Señor, baja antes que muera mi hijo». Jesús le dijo: «Ve, tu hijo vive». Creyó este hombre a la palabra que le dijo Jesús y se puso en marcha. Ya bajaba, cuando encontró a algunos de sus criados que le dijeron que su hijo vivía. Preguntóles, entonces, la hora en que se había puesto mejor. Y le respondieron: «Ayer, a la hora séptima, le dejó la fiebre». Y el padre reconoció que ésta misma era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él, y toda su casa. Este fue el segundo milagro que hizo Jesús vuelto de Judea a Galilea.</p>","gospel_ref":"Jn 4,43-54","gospel_text":"4,43 Transcurridos los dos días, Jesús partió hacia Galilea.\n4,44 Él mismo había declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio pueblo.\n4,45 Pero cuando llegó, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la Pascua; ellos también, en efecto, habían ido a la fiesta.\n4,46 Y fue otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real, que tenía su hijo enfermo en Cafarnaún.\n4,47 Cuando supo que Jesús había llegado de Judea y se encontraba en Galilea, fue a verlo y le suplicó que bajara a curar a su hijo moribundo.\n4,48 Jesús le dijo: «Si no ven signos y prodigios, ustedes no creen».\n4,49 El funcionario le respondió: «Señor, baja antes que mi hijo se muera».\n4,50 «Vuelve a tu casa, tu hijo vive», le dijo Jesús. El hombre creyó en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino.\n4,51 Mientras descendía, le salieron al encuentro sus servidores y le anunciaron que su hijo vivía.\n4,52 Él les preguntó a qué hora se había sentido mejor. «Ayer, a la una de la tarde, se le fue la fiebre», le respondieron.\n4,53 El padre recordó que era la misma hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y entonces creyó él y toda su familia.\n4,54 Este fue el segundo signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20220328-HD1-Los-grados-de-la-fe.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210315-300-Cuaresma-Jn-443-54-Los-grados-de-la-fe.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-03-14"},"message":null}