{"success":true,"data":{"id":84,"title":"La pregunta más importante de todas","slug":"la-pregunta-mas-importante-de-todas","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«“Según vosotros, ¿quién soy Yo?” Respondióle Pedro y dijo: “Tú eres el Cristo”. Y les mandó rigurosamente que a nadie dijeran (esto) de Él»","content_html":"<h2>Evangelio según San Marcos 8, 27-35<br>24º Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B</h2><p>Jesús se marchó con sus discípulos para las aldeas de Cesarea de Filipo. Por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién soy Yo, según el decir de los hombres?”. Le respondieron diciendo: “Juan el Bautista; otros: Elías; otros: uno de los profetas”. Entonces, les preguntó: “Según vosotros, ¿quién soy Yo?” Respondióle Pedro y dijo: “Tú eres el Cristo”. Y les mandó rigurosamente que a nadie dijeran (<em>esto</em>) de Él.</p><p>Comenzó entonces, a enseñarles que era necesario que el Hijo del hombre sufriese mucho; que fuese reprobado por los ancianos, por los sumos sacerdotes, y por los escribas; que le fuese quitada la vida, y que, tres días después, resucitase. Y les hablaba abiertamente. Entonces, Pedro, tomándolo aparte, empezó a reprenderlo. </p><p>Pero Él, volviéndose y viendo a sus discípulos, increpó a Pedro y le dijo: “¡Vete de Mí, atrás, Satanás! porque no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres”. La renuncia del “yo”. Y convocando a la muchedumbre con sus discípulos les dijo: “Si alguno quiere venir en pos de Mí, renúnciese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Quien quiere salvar su vida, la perderá, y quien pierde su vida a causa de Mí y del Evangelio, la salvará.</p>","gospel_ref":"Mc 8,27-3524","gospel_text":"8,27 Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?».\n8,28 Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas».\n8,29 «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Pedro respondió: «Tú eres el Mesías».\n8,30 Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.\n8,31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;\n8,32 y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.\n8,33 Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».\n8,34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.\n8,35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.\n8,36 ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?\n8,37 ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?\n8,38 Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20210912-HD1-La-pregunta-mas-importante-de-todas.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210912-467-Durante_el_ano_DOMINGO_XXIV_Mc_827_35_La_pregunta_mas_importante.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-09-11"},"message":null}