{"success":true,"data":{"id":470,"title":"La palabra de Dios, cimiento de nuestra casa","slug":"la-palabra-de-dios-cimiento-de-nuestra-casa","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«¿Por qué me llamáis: “Señor, Señor”, si no hacéis lo que Yo digo? Yo os mostraré a quien se parece todo el que viene a Mí, y oye mis palabras y las pone en práctica»","content_html":"<h2 id=\"h-evangelio-segun-san-lucas-6-43-49\">Evangelio según san Lucas 6, 43-49</h2><p>Pues no hay árbol sano que dé frutos podridos, ni hay a la inversa, árbol podrido que dé frutos sanos. Porque cada árbol se conoce por el fruto que da. No se recogen higos de los espinos, ni de un abrojo se vendimian uvas. El hombre bueno saca el bien del buen tesoro que tiene en su corazón; mas el hombre malo, de su propia maldad saca el mal; porque la boca habla de lo que rebosa el corazón.</p><p>¿Por qué me llamáis: “Señor, Señor”, si no hacéis lo que Yo digo? Yo os mostraré a quien se parece todo el que viene a Mí, y oye mis palabras y las pone en práctica. Se asemeja a un hombre que para construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca; cuando vino la creciente, el río dio con ímpetu contra aquella casa, mas no pudo moverla, porque estaba bien edificada. Pero, el que (<em>las</em>) oye y no (<em>las</em>) pone por obra, es semejante a un hombre que construyó su casa sobre el suelo mismo, sin cimientos; el río se precipitó sobre ella, y al punto se derrumbó, y fue grande la ruina de aquella casa”.</p><p>.</p><p><em>&nbsp;","gospel_ref":"Lc 6,43-49","gospel_text":"6,43 No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos:\n6,44 cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas.\n6,45 El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca.\n6,46 ¿Por qué ustedes me llaman: 'Señor, Señor', y no hacen lo que les digo?\n6,47 Yo les diré a quién se parece todo aquel que viene a mí, escucha mis palabras y las practica.\n6,48 Se parece a un hombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la creciente, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida.\n6,49 En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en práctica, se parece a un hombre que construyó su casa sobre tierra, sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbó, y el desastre que sobrevino a esa casa fue grande».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20210911-HD1-La-palabra-de-Dios-cimiento-de-nuestra-casa.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210911-466-Durante_el_ano_Lc_643_49_La_palabra_de_Dios_cimiento_de_nuestra.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-09-10"},"message":null}