{"success":true,"data":{"id":104,"title":"La necesaria discreción","slug":"la-necesaria-discrecion","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro le respondió: «Tú eres el Mesías». Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.","content_html":"<h2 id=\"evangelio-segun-san-marcos-8-27-33\">Evangelio según san Marcos 8, 27-33</h2><p>En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: “¿Quién dice la gente que soy yo?” Ellos le contestaron: “Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas”.<br><br>Entonces él les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Pedro le respondió: “Tú eres el Mesías”. Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.<br><br>Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.<br><br>Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: “¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres”.</p>","gospel_ref":"Mc 8,27-33","gospel_text":"8,27 Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?».\n8,28 Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas».\n8,29 «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Pedro respondió: «Tú eres el Mesías».\n8,30 Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.\n8,31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;\n8,32 y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.\n8,33 Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20220217-HD1-La-necesaria-discrecion.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Durante-el-ano-Mt-827-33-La-necesaria-discresion.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-02-16"},"message":null}