{"success":true,"data":{"id":269,"title":"La importancia de una mirada limpia","slug":"la-importancia-de-una-mirada-limpia","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Veo a la gente, como si fueran árboles que caminan»","content_html":"<h2 id=\"evangelio-segun-san-marcos-8-22-26\">Evangelio según San Marcos 8, 22-26</h2><p>En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y enseguida le llevaron a Jesús un ciego y le pedían que lo tocara. Tomándolo de la mano, Jesús lo sacó del pueblo, le puso saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: “¿Ves algo?” El ciego, empezando a ver, le dijo: “Veo a la gente, como si fueran árboles que caminan”.</p><p>Jesús le volvió a imponer las manos en los ojos y el hombre comenzó a ver perfectamente bien: estaba curado y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: “Vete a tu casa, y si pasas por el pueblo, no se lo digas a nadie”.</p>","gospel_ref":"Mc 8,22-26","gospel_text":"8,22 Cuando llegaron a Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.\n8,23 Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves algo?».\n8,24 El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: «Veo hombres, como si fueran árboles que caminan».\n8,25 Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad.\n8,26 Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/HD_La-Importancia-De-Una-Mirada-Limpia.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Durante-el-ano-Mc-822-26-La-importancia-de-una-mirada-limpia.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-02-15"},"message":null}