{"success":true,"data":{"id":681,"title":"La condenación del inocente","slug":"la-condenacion-del-inocente","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Vosotros no entendéis nada, y no discurrís que os es preferible que un solo hombre muera por todo el pueblo, antes que todo el pueblo perezca»","content_html":"<h2><strong><br></strong>Evangelio según San Juan 11, 45-57</h2><p>Muchos judíos, que habían venido a casa de María, viendo lo que hizo, creyeron en Él. Algunos de entre ellos, sin embargo, se fueron de allí a encontrar a los fariseos, y les dijeron lo que Jesús había hecho. </p><p>Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos reunieron un consejo y dijeron: «¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchos milagros. Si le dejamos continuar, todo el mundo va a creer en Él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar (santo) y también nuestro pueblo». Pero uno de ellos, Caifás, que era Sumo Sacerdote en aquel año, les dijo: «Vosotros no entendéis nada, y no discurrís que os es preferible que un solo hombre muera por todo el pueblo, antes que todo el pueblo perezca». Esto, no lo dijo por sí mismo, sino que, siendo Sumo Sacerdote en aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación, y no por la nación solamente, sino también para congregar en uno a todos los hijos de Dios dispersos. </p><p>Desde aquel día tomaron la resolución de hacerlo morir. Por esto Jesús no anduvo más, ostensiblemente, entre los judíos, sino que se fue a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y se quedó allí con sus discípulos.</p><p>Estaba próxima la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subieron a Jerusalén antes de la Pascua, para purificarse. Y, en el Templo, buscaban a Jesús, y se preguntaban unes a otros: «¿Que os parece? ¿No vendrá a la fiesta?» Entre tanto, los sumos sacerdotes y los fariseos habían impartido órdenes para que quienquiera supiese dónde estaba, lo manifestase, a fin de apoderarse de Él.</p>","gospel_ref":"Jn 11,45-57","gospel_text":"11,45 Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él.\n11,46 Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.\n11,47 Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos.\n11,48 Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación».\n11,49 Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: «Ustedes no comprenden nada.\n11,50 ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?».\n11,51 No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación,\n11,52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.\n11,53 A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús.\n11,54 Por eso él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y allí permaneció con sus discípulos.\n11,55 Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse.\n11,56 Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: «¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?».\n11,57 Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/HD_La-condenacion-del-inocente.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210327-312-Cuaresma-Jn-1145-57-La-condenacion-del-inocente.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-03-26"},"message":null}