{"success":true,"data":{"id":64,"title":"Los talentos que debemos hacer rendir","slug":"homilia-diaria-los-talentos-que-debemos-hacer-rendir","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":"33° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A","excerpt":"«[...] Porque el que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas, allí será el llanto y el rechinar de dientes»","content_html":"<h2>Evangelio según San Mateo 25, 14-30<br>33º Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A </h2><p>En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.</p><p>En cambio, el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: \"Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.\"</p><p>Su señor le dijo: \"Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.\" Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: \"Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.\" Su señor le dijo: \"Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.\"</p><p>Finalmente se acercó el que había recibido un talento y dijo: \"Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.\" El señor le respondió: \"Eres un empleado negligente y holgazán; ¿con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque el que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas, allí será el llanto y el rechinar de dientes.\"»</p><p><br>.</p>","gospel_ref":"Mt 25,14-3033","gospel_text":"25,14 El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes.\n25,15 A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida,\n25,16 el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco.\n25,17 De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos,\n25,18 pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.\n25,19 Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores.\n25,20 El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. 'Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado'.\n25,21 'Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor'.\n25,22 Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado'.\n25,23 'Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor'.\n25,24 Llegó luego el que había recibido un solo talento. 'Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido.\n25,25 Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!'.\n25,26 Pero el señor le respondió: 'Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido,\n25,27 tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses.\n25,28 Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez,\n25,29 porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.\n25,30 Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes'.\n25,31 Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.\n25,32 Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,\n25,33 y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda.\n25,34 Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo,\n25,35 porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron;\n25,36 desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.\n25,37 Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos habriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?\n25,38 ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?\n25,39 ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.\n25,40 Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.\n25,41 Luego dirá a los de la izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,\n25,42 porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;\n25,43 estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.\n25,44 Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.\n25,45 Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.\n25,46 Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Homilia_Los-talentos-que-debemos-hacer-rendir.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20201115-180_Durante_el_ano_XXXIII_DOMINGO_MT_2514_30_Los_talentos_que_debemos.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2020-11-15"},"message":null}