{"success":true,"data":{"id":39,"title":"Dios nos cura para que sirvamos","slug":"homilia-diaria-dios-nos-cura-para-que-sirvamos","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":"Miércoles de la 22ª semana del Tiempo Ordinario - Año II","excerpt":"«La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.»","content_html":"https://youtu.be/5y-Uyi8izJY\n<p>Miércoles XXII - Durante el año<br>Evangelio según Lucas&nbsp;4, 38-44</p><p>En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.</p><p>Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!” Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.</p><p>Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: «También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado». Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.&nbsp;</p>","gospel_ref":"Lc 4,38-44","gospel_text":"4,38 Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella.\n4,39 Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.\n4,40 Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.\n4,41 De muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.\n4,42 Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos.\n4,43 Pero él les dijo: «También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado».\n4,44 Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20200902-321-Dios-nos-cura-para-que-sirvamos.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/107_Durante_el_ano_XXII_Miercoles_Lc_438_44_Dios_nos_cura_para.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2020-09-02"},"message":null}