{"success":true,"data":{"id":81,"title":"Frutos de la Comunión Eucarística","slug":"frutos-de-la-comunion-eucaristica","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Yo soy el pan, el vivo, el que bajó del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre, y por lo tanto el pan que Yo daré es la carne mía para la vida del mundo»","content_html":"<h2>Evangelio según San Juan 6, 41-51<br>19º Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B<br></h2><p>Entonces los judíos se pusieron a murmurar contra Él, porque habla dicho: “Yo soy el pan que bajó del cielo”; y decían: “No es éste Jesús, el Hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo, pues, ahora dice: «Yo he bajado del cielo?»” </p><p>Jesús les respondió y dijo: “No murmuréis entre vosotros. Ninguno puede venir a Mí, si el Padre que me envió, no lo atrae; y Yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: «Serán todos enseñados por <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/atributo-de-dios/\">Dios</a>». Todo el que escuchó al Padre y ha aprendido, viene a Mí. No es que alguien haya visto al Padre, sino Aquel que viene de Dios, Ése ha visto al Padre. </p><p>En verdad, en verdad, os digo, el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Los padres vuestros comieron en el desierto el maná y murieron. He aquí el pan, el que baja del cielo para que uno coma de él y no muera. Yo soy el pan, el vivo, el que bajó del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre, y por lo tanto el pan que Yo daré es la carne mía para la vida del mundo”.</p>","gospel_ref":"Jn 6,41-5119","gospel_text":"6,41 Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo».\n6,42 Y decían: «¿Acaso este no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo puede decir ahora: 'Yo he bajado del cielo'?».\n6,43 Jesús tomó la palabra y les dijo: «No murmuren entre ustedes.\n6,44 Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día.\n6,45 Está escrito en el libro de los Profetas: Todos serán instruidos por Dios. Todo el que oyó al Padre, y recibe su enseñanza, viene a mí.\n6,46 Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre.\n6,47 Les aseguro, que el que cree, tiene Vida eterna.\n6,48 Yo soy el pan de Vida.\n6,49 Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron.\n6,50 Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera.\n6,51 Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré, es mi carne para la Vida del mundo».\n6,52 Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?».\n6,53 Jesús les respondió: «Les aseguro, que si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes.\n6,54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.\n6,55 Porque mi carne es la verdadera comida, y mi sangre, la verdadera bebida.\n6,56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.\n6,57 Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come, vivirá por mí.\n6,58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente».\n6,59 Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaún.\n6,60 Después de oírlo, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?».\n6,61 Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza?\n6,62 ¿Qué pasará, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes?\n6,63 El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida.\n6,64 Pero hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar.\n6,65 Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».\n6,66 Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo.\n6,67 Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?».\n6,68 Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna.\n6,69 Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios».\n6,70 Jesús continuó: «¿No soy yo, acaso, el que los eligió a ustedes, los Doce? Sin embargo, uno de ustedes es un demonio».\n6,71 Jesús hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, que era uno de los Doce, el que lo iba a entregar.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20210808-HD1-Frutos-de-la-Comunion-Eucaristica.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210808-432_Durante_el_ano_XIX_DOMINGO_Jn_641_51_Frutos_de_la_Comunion.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-08-07"},"message":null}