{"success":true,"data":{"id":266,"title":"Fe y obediencia","slug":"fe-y-obediencia","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":"5° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo C","excerpt":"«Maestro, toda la noche estuvimos bregando y no pescamos nada, pero, sobre tu palabra, echaré las redes»","content_html":"<h2 id=\"v-domingo-ordinario-ciclo-cevangelio-segun-san-lucas-5-1-11\">5º Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C<br>Evangelio según San Lucas 5, 1-11</h2><p>Y sucedió que la muchedumbre se agolpaba sobre Él para oír la palabra de Dios, estando Jesús de pie junto al lago de Genesaret. Y viendo dos barcas amarradas a la orilla del lago, cuyos pescadores habían descendido y lavaban sus redes, subió en una de aquéllas, la que era de Simón, y rogó a éste que la apartara un poco de la tierra. Y sentado, enseñaba a la muchedumbre desde la barca. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Guía adelante, hacia lo profundo, y echad las redes para pescar”. </p><p>Respondióle Simón y dijo: “Maestro, toda la noche estuvimos bregando y no pescamos nada, pero, sobre tu palabra, echaré las redes”. Lo hicieron, y apresaron una gran cantidad de peces. Pero sus redes se rompían. Entonces hicieron señas a los compañeros, de la otra barca, para que viniesen a ayudarles. Vinieron, y se llenaron ambas barcas, a tal punto que se hundían. Visto lo cual, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús, y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque yo soy un pecador!” Es que el estupor se había apoderado de él y de todos sus compañeros, por la pesca que habían hecho juntos; y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Pedro. </p><p>Y Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora pescarás hombres”. Llevaron las barcas a tierra y, dejando todo, se fueron con Él.</p>","gospel_ref":"Lc 5,1-11","gospel_text":"5,1 En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret.\n5,2 Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes.\n5,3 Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.\n5,4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Navega mar adentro, y echen las redes».\n5,5 Simón le respondió: «Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes».\n5,6 Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse.\n5,7 Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.\n5,8 Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: «Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador».\n5,9 El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido;\n5,10 y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres».\n5,11 Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20220206-HD1-Fe-y-obediencia.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/Durante-el-ano-DOMINGO-C-5-Lc-51-11-Fe-y-obediencia.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2022-02-05"},"message":null}