{"success":true,"data":{"id":659,"title":"El rico y el mendigo","slug":"el-rico-y-el-mendigo","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Os digo: a todo el que tiene, se le dará; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado»","content_html":"<h2><strong><br></strong>Evangelio según San Lucas 16, 19-31</h2><p>Jesús dijo a los fariseos: \"Había un hombre rico, que vestía de púrpura y lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y había un pobre, llamado Lázaro, cubierto de llagas y echado a la puerta del rico, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamerle las llagas. Murió el pobre y los ángeles lo llevaron junto a Abrahán. Murió también el rico y lo sepultaron. Estando en el lugar de los muertos, en medio de tormentos, alzó la vista y divisó a Abrahán y a Lázaro a su lado. </p><p>Lo llamó y le dijo: \"Padre Abrahán, ten piedad de mí y envía a Lázaro, para que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua; pues me torturan estas llamas\". Respondió Abrahán: \"Hijo, recuerda que en vida recibiste bienes y Lázaro, por su parte, desgracias. Ahora él es consolado y tú atormentado. Además, entre vosotros y nosotros se abre un inmenso abismo; de modo que, aunque se quiera, no se puede atravesar desde aquí hasta vosotros ni pasar desde allí hasta nosotros\". </p><p>Insistió el rico: \"Entonces, por favor, envíalo a casa de mi padre, donde tengo cinco hermanos; que los amoneste para que no vengan a parar también ellos a este lugar de tormentos\". Le dice Abrahán: \"Tienen a Moisés y los profetas: que los escuchen\". Respondió: \"No, padre Abrahán; si un muerto los visita, se arrepentirán\". Le dijo: \"Si no escuchan a Moisés ni a los profetas, aunque un muerto resucite, no le harán caso\".</p>","gospel_ref":"Lc 16,19-31","gospel_text":"16,19 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes.\n16,20 A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro,\n16,21 que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.\n16,22 El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado.\n16,23 En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él.\n16,24 Entonces exclamó: 'Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan'.\n16,25 'Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento.\n16,26 Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí'.\n16,27 El rico contestó: 'Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre,\n16,28 porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento'.\n16,29 Abraham respondió: 'Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen'.\n16,30 'No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán'.\n16,31 Abraham respondió: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán'».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/HD-El-Rico-y-el-mendigo.jpeg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210304-289-Cuaresma-Lc-1919-31-El-rico-y-el-mendigo.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-03-09"},"message":null}