{"success":true,"data":{"id":227,"title":"El ejercicio de la autoridad","slug":"el-ejercicio-de-la-autoridad","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Si alguno quiere, ser el primero, deberá ser el último de todos y el servidor de todos»","content_html":"<h2><br>Evangelio según San Marcos 9, 30-37<br>25º Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B</h2><p>Partiendo de allí, pasaron a través de Galilea, y no quería que se supiese; porque enseñó esto a sus discipulos: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo harán morir; y tres días después de su muerte resucitará?” Pero ellos no comprendieron estas palabras y temían preguntarle.</p><p>Entretanto, llegaron a Cafarnaum; y cuando estuvo en su casa, les preguntó: “¿De qué conversabais en el camino?”. Mas ellos guardaron silencio, porque habían discutido entre sí, durante el camino, sobre quien sería el mayor. Entonces, sentóse, llamo a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere, ser el primero, deberá ser el último de todos y el servidor de todos”. Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, y abrazándolo, les dijo: “El que recibe a uno de estos niños en mi nombre, a Mí me recibe; y el que a Mí me recibe, no me recibe a Mí, sino a Aquel que me envió”.</p>","gospel_ref":"Mc 9,30-3725","gospel_text":"9,30 Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera,\n9,31 porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará».\n9,32 Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas.\n9,33 Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?».\n9,34 Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.\n9,35 Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».\n9,36 Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:\n9,37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado».\n9,38 Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros».\n9,39 Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí.\n9,40 Y el que no está contra nosotros, está con nosotros.\n9,41 Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.\n9,42 Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.\n9,43 Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible.\n9,44 Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo,\n9,45 porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena.\n9,46 Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo,\n9,47 porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena,\n9,48 donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.\n9,49 Porque cada uno será salado por el fuego.\n9,50 La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20210919-HD1-El-ejercicio-de-la-autoridad.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210919-474-Durante_el_ano_DOMINGO_XXV_Mc_930_37_El_ejercicio_de_la_autoridad.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-09-18"},"message":null}