{"success":true,"data":{"id":224,"title":"Curar a los enfermos que se nos acercan","slug":"curar-a-los-enfermos-que-se-nos-acercan","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«[...] todos los que tenían enfermos, cualquiera que fuese su mal, se los trajeron, y Él imponía las manos sobre cada uno de ellos, y los sanaba»","content_html":"<h2 id=\"h-evangelio-segun-san-lucas-4-38-44\">Evangelio según San Lucas 4, 38-44</h2><p>Levantóse de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón padecía de una fiebre grande, y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella increpó a la fiebre, y ésta la dejó. Al instante se levantó ella y se puso a atenderlos.</p><p>A la puesta del sol, todos los que tenían enfermos, cualquiera que fuese su mal, se los trajeron, y Él imponía las manos sobre cada uno de ellos, y los sanaba. Salían también los demonios de muchos, gritando y diciendo: “;Tú eres el Hijo de Dios!” Y Él los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que Él era el Cristo.</p><p>Cuando se hizo de día, salió y se fué a un lugar desierto. Mas las muchedumbres que se pusieron en su busca, lo encontraron y lo retenían para que no las dejase. Pero Él les dijo: “Es necesario que Yo lleve también a otras ciudades la Buena Nueva del reino de Dios, porque para eso he sido enviado”. Y anduvo predicando por las sinagogas de Judea.<br></p>","gospel_ref":"Lc 4,38-44","gospel_text":"4,38 Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella.\n4,39 Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.\n4,40 Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.\n4,41 De muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.\n4,42 Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos.\n4,43 Pero él les dijo: «También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado».\n4,44 Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20210901-HD1-Curar-a-los-enfermos-que-se-nos-acercan.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210901-456-Durante_el_año_Lc_438_44_Curar_a_los_enfermos_que_se_nos_acercan.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2020-08-31"},"message":null}