{"success":true,"data":{"id":643,"title":"Condiciones de la verdadera oración","slug":"condiciones-de-la-verdadera-oracion","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"Ella le contestó diciendo: «Sí, Señor, pero también los perritos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos». Entonces Él le dijo: «¡Anda! Por lo que has dicho, el demonio ha salido de tu hija»","content_html":"<h2 id=\"evangelio-segun-san-marcos-7-24-30\"><strong><br></strong>Evangelio según San Marcos 7, 24-30</h2><p>Partiendo de allí, se fué al territorio de Tiro, y de Sidón, y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese, mas no pudo quedar oculto. Porque en seguida una mujer cuya hija estaba poseída de un demonio inmundo, habiendo oído hablar de Él, vino a prosternarse a sus pies. </p><p>Esta mujer era pagana, sirofenicia de origen, y le rogó que echase al demonio fuera de su hija. Mas Él le dijo: «Deja primero a los hijos saciarse, porque no esta bien tomar el pan de los hijos para darlo a los perritos». Ella le contestó diciendo: «Sí, Señor, pero también los perritos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos». </p><p>Entonces Él le dijo: «¡Anda! Por lo que has dicho, el demonio ha salido de tu hija». Ella se volvió a su casa, y encontró a la niña acostada sobre la cama, y que el demonio había salido.</p>","gospel_ref":"Mc 7,24-30","gospel_text":"7,24 Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.\n7,25 En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies.\n7,26 Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.\n7,27 Él le respondió: «Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros».\n7,28 Pero ella le respondió: «Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos».\n7,29 Entonces él le dijo: «A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija».\n7,30 Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/HD_Condiciones-de-la-verdadera-oracion.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20210211-268-Mc-724-30-Condiciones-de-la-verdadera-oracion.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-02-11"},"message":null}